En medio de una convocatoria que ocupó poco más de la mitad del estacionamiento de la sede estatal del PRI, en Pachuca, el dirigente nacional del tricolor, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, encabezó la toma de protesta de la estructura denominada “Los Defensores de Hidalgo”.
Durante el encuentro, Moreno Cárdenas aseveró que “el PRI es inmortal” y rechazó la posibilidad de construir futuras alianzas con Movimiento Ciudadano o con institutos políticos afines a Morena, cuyos integrantes fueron calificados por el dirigente como “los esquiroles del guinda”.
Sin embargo, el tono de su intervención subió cuando arremetió contra Morena y el gobernador Julio Menchaca Salazar: “Morena es Rocha Moya, un narco político; Morena es el cínico corrupto del gobernador Julio Menchaca, que está haciendo un desastre aquí en Hidalgo”.
El dirigente responsabilizó además al partido oficialista de la violencia que enfrenta el país: “Han lastimado a la gente, secuestran a la gente, asesinan a la gente”.
El discurso cayó en contradicción cuando Moreno aseguró que sus señalamientos no buscaban insultar para, inmediatamente después, expresar: “Estos de Morena son unos hijos de la chingada; es la verdad”, bajo el argumento de que es necesario “llamar a las cosas por su nombre”.
Previo a la toma de protesta, «Alito” Moreno sostuvo una reunión a puerta cerrada con liderazgos locales, acompañado por la secretaria general del PRI, Carolina Viggiano Austria, y el diputado Rubén Moreira Valdez.
La reducida convocatoria contrastó con el evento realizado el mismo día en el Domo de las Estrellas, donde miles de hidalguenses acudieron al encuentro encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para presentar los resultados de su Segundo Informe de Gobierno.


