El ultranacionalista Călin Georgescu, que ganó por sorpresa el pasado noviembre la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Rumanía, ha sido acusado este miércoles por la Fiscalía de seis delitos, entre ellos el de cometer acciones contra el orden constitucional y crear una organización fascista y antisemita.
Georgescu fue llevado hoy por la Policía a las dependencias de la Fiscalía, donde fue interrogado durante más de cuatro horas.
La Fiscalía emitió un comunicado en el que indicó que ha iniciado una acción penal contra un inculpado -cuyo nombre no señaló pero que los medios identifican con Georgescu- por esos delitos y los de falsedad continuada (sobre su patrimonio y la financiación de su campaña).
También se le acusa de promulgar en público ideas, concepciones o doctrinas fascistas, racistas o xenófobas, y de haber creado una organización antisemita, entre otros delitos.
El acusado ha quedado en libertad pero estará bajo control judicial los próximos 60 días, un periodo durante el que no podrá salir del país, portar armas ni abrir cuentas en redes sociales en las que publicar contenido xenófobo o racista.
Georgescu tiene 48 horas para recurrir esas restricciones.
Tras terminar su declaración, el líder ultra y prorruso se dirigió a los seguidores que le esperaban a la puerta de la Fiscalía y dijo que la causa contra él le recuerda «a la mentalidad y al sistema comunista de los años 50» del pasado siglo.
«Nosotros vamos adelante, nosotros somos el poder. No nos arrodillaremos ante nadie», prometió.
Georgescu, hasta hace pocos meses muy poco conocido en Rumanía, ganó por sorpresa la primera vuelta de las presidenciales del 24 de noviembre, tras una campaña centrada en las redes sociales en la que difundió un mensaje populista, ultranacionalista y con tintes prorrusos.
La Justicia rumana anuló el proceso electoral dos días antes de la celebración de la segunda vuelta, para la que Georgescu era favorito, argumentando que hubo irregularidades en la financiación de su campaña y que un Estado extranjero, que se identifica con Rusia, interfirió en las elecciones.
George Simion, líder del ultranacionalista partido AUR, el segundo en el Parlamento, se trasladó junto a otros diputados a la sede de la Fiscalía para manifestar su apoyo a Georgescu.
El primer ministro, el socialdemócrata Marcel Ciolacu, defendió en la red social X la independencia del sistema judicial rumano y dijo que la ley debe aplicarse a todos por igual.
También afirmó que la autoridad judicial está obligada a presentar pruebas sólidas en una investigación que afecta también a un candidato a la repetición de las elecciones presidenciales de mayo.
La Fiscalía informó esta mañana de que se habían registrado 47 domicilios de varias regiones del país y se investigaba a 27 personas por los delitos de los que se acusa a Georgescu.
La televisión pública rumana asegura que la Fiscalía dispone de conversaciones telefónicas entre Georgescu y un simpatizante de grupos fascistas que intentó contactar con funcionarios de la embajada rusa.
Entre los investigados están el guardaespaldas de Georgescu, Marian Burcea, un excombatiente de la Legión Extranjera francesa, y Horațiu Potra, un colaborador del líder ultra, en cuya casa se encontraron armas y un millón de dólares.