IGUALDAD SUSTANTIVA, EMPODERAMIENTO EFECTIVO
El día 07 de abril de cada año se celebra el Día Mundial de la Salud con motivo del aniversario de la fundación de la Organización Mundial de la Salud en 1948 a fin de promover hábitos saludables y reflexionar sobre la importancia de los sistemas de atención médica en todo el mundo. A continuación, se detallan algunas de las condiciones de salud que viven las mujeres en México relacionadas con la esperanza de vida y la longevidad, enfermedades crónicas y salud, años vividos con discapacidad, acceso a servicios de salud, y con la salud productiva.
Las mujeres mexicanas tienen una mayor esperanza de vida al nacer en comparación con los hombres, según el Inegi, las mujeres viven aproximadamente 79 años, mientras que los hombres alcanzan los 72.6 años, lo que implica una diferencia de 6.4 años a favor de ellas.
No obstante, a pesar de vivir más tiempo, las mujeres enfrentan una carga mayor de enfermedades, las principales causas de muerte en México son diabetes, tumores malignos y enfermedades cardiovasculares, que afectan de manera significativa a la población femenina, además, el 75 por ciento de las adultas presenta sobrepeso u obesidad, frente al 69.6 por ciento de los hombres, lo cual contribuye a problemas como diabetes, hipertensión y enfermedades del corazón. La prevalencia de diagnóstico de diabetes también es mayor entre las mujeres de diferentes edades.
Asimismo, datos de Marcela Agudelo Botero coordinadora y profesora del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud (CIPPS) de la Facultad de Medicina de la UNAM, las mujeres mexicanas viven más años con discapacidad o enfermedad que los hombres, hasta 16.8 años, frente a aproximadamente 13.7 años en los hombres, lo que indica que la mayor longevidad femenina no siempre se acompaña de una mejor calidad de vida
Con respecto al acceso a la atención médica, éste continúa siendo un reto, debido a que, solo el 20 por ciento de las mujeres realiza pruebas de detección de cáncer, debido a limitaciones como escasez de mastógrafos, falta de personal especializado y dificultades en el seguimiento de diagnósticos, solo el 78 por ciento de la población tiene cobertura de servicios básicos de salud, y el 56 por ciento está satisfecha con la atención recibida.
Las complicaciones maternas graves aún representan un problema, en 2025, por cada 100 nacimientos, se registraron 7.7 casos de complicaciones severas, principalmente hipertensión durante el embarazo y hemorragias obstétricas, afectando a más de 27 mil mujeres, aunque se han realizado esfuerzos para reducir la mortalidad materna, aún existen deficiencias en la atención durante el embarazo y parto.
Entre 1990 y 2021, las enfermedades no transmisibles han sido las principales causas de morbilidad y mortalidad en México, coexistiendo con enfermedades transmisibles y causas externas como homicidios y suicidios. El índice que mide el acceso y calidad de la salud, y que evalúa las muertes evitables, muestra que México tiene una de las tasas más altas en muertes prevenibles, según la OCDE.
También, el análisis del CIPPS revela que los estados con menor marginación tienen mejor acceso a la atención, especialmente en enfermedades transmisibles, evidenciando brechas territoriales que requieren políticas específicas según el contexto social y epidemiológico de cada región.
Por tanto, dado el panorama actual, el reto principal para México es alcanzar la cobertura universal y garantizar un acceso efectivo a los servicios de salud, reduciendo las desigualdades que afectan la vida y la salud de su población. Además de extender la esperanza de vida, es fundamental mejorar la prevención, el acceso a diagnósticos oportunos y la calidad del servicio médico para que las mujeres vivan con mayor bienestar.
¡Fortalecer estos aspectos será clave para avanzar en la salud pública en México!




