Agenda educativa
En los siglos XVIII y XIX, sobre todo en Europa, el viaje de formación era considerado una experiencia esencial para la educación de los j venes. En esos a os de formación, los j venes emprendían un proceso de descubrimiento del mundo que iba más all del desplazamiento f sico, pues implicaba una serie de experiencias y aprendizajes vitales sobre el lugaRío los lugares a donde iban: la geograf a, la cultura y el dominio de otras lenguas. Pero, además, los viajes de formación tambi n implicaban un proceso hermen utico de reflexividad individual, de tal manera que el joven regresaba siendo otro, distinto.
Los viajes de formación estaban alentados y presentes en la filosof a y la literatura de los siglos referidos, y los podemos encontrar en los trabajos de Jean-Jacques Rousseau (El Emilio o de la educaci n, Sof a o los corazones solitarios); de Immanuel Kant (Pedagog a); y en Humboldt (Teor a de la formación del hombre).
Siglos despu s, en nuestro presente, los viajes de formación han mutado en lo que hoy conocemos como movilidadíacad mica. Una de las caras de la internacionalización de la educación superior es precisamente la movilidadíacad mica, que consiste en el desplazamiento f sico (aunque tambi n puede darse de manera virtual) e involucra tanto a estudiantes principalmente de posgrado como a docentes que buscan consolidar su trayectoria acad mica. En otras palabras, los antiguos viajes de formación han tomado la forma moderna de la movilidadíacad mica, nacional e internacional.
Este tema de la internacionalización de la educación superior, la movilidadíacad mica y la migración altamente calificada es el que present en el XVIII Congreso Nacional de Investigación Educativa en la Ciudad de Monterrey. La obra que present es de Armando Alc ntara y Alma Paola Trejo, titulada Movilidad y migraciones en contextos de la educación superior (UNAM, 2020). El libro está elaborado por especialistas en educación terciaria, colegas de diversas partes del pa s y de Europa.
De la obra llama la atención que, a nivel mundial, seis millones de estudiantes est n, en estos momentos, saliendo o entrando a un pa s distinto al de origen. Los pa ses que más reciben estudiantes son principalmente aquellos más atractivos en términos acad micos por la reputación de sus universidades: Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania. Tambi n destacan Australia y Espa a, que han convertido la movilidad estudiantil en un componente relevante de su econom a y de su pol tica educativa. En el caso de Espa a, los programas acad micos reciben cada vez a un mayor n mero de estudiantes, sobre todo latinoamericanos.
Para el caso mexicano, la obra señala que la movilidad estudiantil entrante ha crecido notablemente. Entre los factores que la explican se encuentran la oferta de posgrados de calidad (antes reconocidos en el PNPC), la posición de las universidades nacionales en los rankings internacionales y la disponibilidad de becas y apoyos, como las del CONAHCYT, las estancias posdoctorales, los Fondos de Cooperación Internacional (2014) o el Programa de Estancias Sab ticas (2015).
En suma, los viajes de formaci n buscaban el cultivo del esp ritu y el conocimiento del mundo; la movilidadíacad mica actual persigue la consolidación profesional y cient fica. En ambos casos, subyace la misma idea, desplazarse, pero el fin es distinto.



