Un adulto responsable
“Solo sé, luces tan espectacular, déjate
llevar, como las olas del mar…”
Crónica de un beso – Los Claxons
Ojalá pudieras sentir por un momento lo que siento yo cuando te veo, dejarías de preguntarte cómo se siente querer a alguien, cómo es estar enamorado, cómo, aunque lo intentes, no puedes dejar de pensar en esa persona y absolutamente todo te recuerda a ella.
Pero sé que es imposible…
Estoy seguro que Dios nos dio el libre albedrío no para hacernos sufrir, sino para que entendiéramos el milagro que es el amor, el poder tan increíble de coincidir con alguien que sienta tanto cariño por ti como lo sientes tú, aunque dure un instante, aunque se desvanezca con el tiempo.
Y es que al sentirnos presionados por las redes sociales, la familia o la historia de los demás, dejamos de buscar el sentimiento y nos convencen otras cosas: la estabilidad, la tranquilidad, el orden o la mismísima pasión. Y aunque puede que no esté mal, prefiero pensar que el amor se siente como una llamarada directa al corazón, como lo siento yo.
Y es que, aunque supiera que voy a morir mañana, hoy le agradecería a mi Dios la suerte que tuve al haberte conocido, de haber disfrutado de tu compañía, de tu risa, de tu voz, de tu liderazgo, de tu necedad y de todas esas pequeñas cosas que te hacen tan única para mí, incluso las que me sacaban de mis casillas.
Porque de eso se trata, de aceptar el paquete completo, con lo bueno y lo malo…
También sé que este es un camino de dos sentidos y así como no pude obligarte a quererme (te salió natural), tampoco puedo hacer que me quieras como yo quisiera que lo hicieras, y si al final te decantas por otro amor, prefiero recordarte con Juan Gabriel que con José José.
La vida da muchas vueltas y prometerte amor eterno sería un despropósito tan grande como negar lo que hoy siento por ti. Sin embargo, sí deseo que seas tan feliz como lo eres a mi lado, en mi imaginación y en mis más sentidos sueños.
Te quiero y no sabes lo fantástico que se siente, porque muchos, hasta con pareja, han buscado por años experimentar lo que yo y no han podido.
Te deseo lo mejor desde el viejo cliché de que es de corazón, pero me faltaría humanidad si no señalo lo obvio. Conmigo tendrías una vida lejos del aburrimiento, lleno de emociones, pero no siempre positivas. Porque así soy yo, una caja de sorpresas que nunca está preparado para lo evitable.
Y para finalizar, solo podría citar a Miguel Mateos… “dame una cita, vamos al parque, entra en mi vida sin anunciarte”, porque, como diría El Kanka: “hagas lo que hagas, hazlo porque quieres, no pongo deberes y no paso lista”.



