Ucrania dijo este miércoles ante el Consejo de Seguridad de la ONU que frente a las negociaciones de paz indirectas que están actualmente en curso, «hay que mirar las acciones de Rusia y no sus declaraciones», y abogó por «una diplomacia apoyada en sanciones y presión sobre Moscú».
Con ello, la representante interina de Ucrania ante la ONU, Khrystyna Hayovyshyn, se refería a la continuidad de los ataques rusos contra objetivos civiles en Ucrania, que la propia ONU había presentado previamente como especialmente intensos en este mes de marzo, en palabras de la vicesecretaria general para Asuntos Humanitarios, Joyce Msuya.
Hayovyshyn dijo que su país ha dado muestras de que desea la paz y está lista a «dar pasos concretos», pero advirtió: «No aceptaremos la paz a cualquier precio, una paz que anime al agresor a continuar sus ataques en el futuro».
En este sentido, repitió las condiciones que para su país son irrenunciables: no reconocer la ocupación rusa de ningún territorio ucraniano, no admitir ninguna imposición extranjera sobre la composición o funciones de las fuerzas armadas y rechazar cualquier restricción a la soberanía ucraniana sobre su política interior o exterior, «incluida la elección de alianzas a las que nos queramos unir», en alusión inequívoca a la OTAN.
Para la diplomática, el hecho de que Rusia se haya negado a un alto el fuego inmediato de 30 días «es una clara muestra de quién es el obstáculo para la paz».
Por ello, pronosticó que los próximos días serán críticos para saber «si Rusia se toma en serio la paz u opta por engañar a Estados Unidos y al mundo».
Por lo demás, la sesión del Consejo sirvió para que Ucrania y Rusia cruzaran acusaciones de violar sus respectivos compromisos y de atacar a las poblaciones civiles del enemigo en contra del derecho internacional.
En cuanto a Estados Unidos, que está haciendo de facilitador entre los dos países en su diálogo indirecto, parece comprender que el objetivo de la paz no será fácil. Su representante interina ante la ONU, Dorothy Shea, alabó el alto el fuego limitado a las infraestructuras energéticas que las dos partes se han comprometido a respetar, pero añadió que «ese primer paso no es suficiente».
«Estados Unidos se compromete a lograr una paz duradera, y no una pausa temporal, y a conseguir ese objetivo mediante un diálogo directo con Ucrania y Rusia», declaró.