La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), identificó la existencia de 28 variedades tradicionales de maguey en 24 localidades de Hidalgo, derivado de un trabajo de campo que inició en 2019.
El diagnóstico fue realizado por las investigadoras Carmen Julia Figueredo Urbina y Gabriela Medina Pérez, en conjunto con Armando Peláez Acero, director del Instituto de Ciencias Agropecuarias (ICAp) y los estudiantes Héctor Teodoro Ortiz y Emili González Franco.
La investigación reveló que las poblaciones locales emplean seis sistemas de siembra: metepantles, ñu’ta, bordos, cercas vivas, jardines de traspatio y magueyeras extensivas; en estos ecosistemas, las agaváceas coexisten armónicamente con la milpa (maíz, frijol, calabaza y quelites), así como con árboles nativos, entre ellos capulines, mezquites y sabinos.
Precisaron que más allá de su valor biológico, esta planta teje una relación indisoluble entre la naturaleza y sus habitantes, pues su aprovechamiento depende de saberes heredados por siglos, además de que representa una ventana de oportunidad para detonar el turismo ecológico y generar alternativas económicas sustentables para las familias productoras.
No obstante, señalaron que este patrimonio natural enfrenta amenazas severas; entre ellas, la crisis climática, expresada en sequías prolongadas y lluvias atípicas, que se conjuga con plagas, enfermedades y una extracción desmedida.
Asimismo detallaron que a este escenario se suma la urbanización de las tierras y la falta de jóvenes interesados en continuar con el cultivo, factores que ponen en jaque el futuro de la actividad agropecuaria.
Frente a este panorama, los expertos plantean fortalecer las redes comunitarias de conservación y promover una gestión agroecológica adecuada, con el objetivo de revalorar esta herencia para garantizar que el agave sobreviva como un pilar de la biodiversidad, la alimentación y la identidad de Hidalgo.


