La Secretaría de Salud de Hidalgo (SSH) capacitó a 163 profesionales de la salud y estudiantes de instituciones públicas y privadas para fortalecer las competencias técnicas en la prevención, detección oportuna y atención del cáncer de cuello uterino, una de las principales causas de enfermedad y muerte entre las mujeres cuando no se identifica y trata a tiempo.
La jornada académica reunió a personal del Centro Médico Nacional Siglo XXI, IMSS Ordinario, ISSSTE, IMSS Bienestar, así como al Instituto de Estudios Superiores Elise Freinet, Intermédica, Hospital del Niño DIF Hidalgo, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) y Universidad La Salle Pachuca, para fortalecer el trabajo coordinado entre instituciones y mejorar la calidad de la atención que reciben las mujeres hidalguenses.
Al respecto la titular de la SSH, Vanesa Escalante Arroyo, destacó que la actualización permanente del personal sanitario es una herramienta fundamental para fortalecer las acciones preventivas, ampliar la detección oportuna y garantizar el acceso a servicios de calidad.
Resaltó que se impulsan estrategias como las Brigadas de la Salud, mediante las cuales se acercan servicios preventivos, acciones de detección oportuna y orientación médica a las comunidades, especialmente en aquellas con mayores barreras de acceso, para identificar de manera temprana padecimientos que pueden prevenirse o tratarse con éxito.
Dijo que el cáncer de cuello uterino es una enfermedad prevenible y altamente tratable cuando se fortalecen las acciones de vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), el tamizaje y el tratamiento oportuno de lesiones precursoras.
Por ello, sentenció que la capacitación continua del personal de salud resulta fundamental para actualizar conocimientos, homologar criterios técnicos e incorporar prácticas basadas en evidencia científica y derechos humanos.
La funcionaria recalcó que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer de cuello uterino puede eliminarse como problema de salud pública mediante el cumplimiento de las metas 90-70-90: alcanzar una cobertura de vacunación contra el VPH del 90 por ciento, realizar pruebas de detección al 70 por ciento de las mujeres en edades clave y garantizar tratamiento al 90 por ciento de quienes presenten lesiones precursoras o cáncer cervicouterino.


