El candidato izquierdista Roberto Sánchez, que disputará este domingo la Presidencia de Perú con la derechista Keiko Fujimori, aseguró este jueves que su partido, Juntos por el Perú, aceptará los resultados electorales y exhortó a su oponente a hacer lo mismo.
«Nosotros estamos en condiciones de aceptar los resultados electorales y lo reafirmo, más bien exhortamos a Keiko que no tenga mensajes dubitativos y sea clara respecto al proceso electoral», dijo Sánchez en una conferencia de prensa junto a excandidatos que han mostrado apoyo a su candidatura.
El candidato aseguró que Fujimori ha evitado pronunciarse sobre si respetará los resultados electorales y dijo que la candidata «sigue insistiendo» que en las elecciones presidenciales de 2021 hubo un fraude en su contra y a favor del expresidente Pedro Castillo (2020-2021), a quien Sánchez representa en estos comicios y en esa ocasión la derrotó por unos 44.000 votos de diferencia.
Sánchez consideró que si la hija y heredera política del exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000) «levanta de nuevo» la tesis del fraude generará más inestabilidad «en este proceso de recambio de la democracia tan importante para el país».
En este sentido, llamó a las fuerzas organizadas de sus 90.000 observadores para que la vigilancia en las mesas de votación conste en el acta del trabajo fiscalizador, para garantizar un proceso transparente.
«Convoco al sistema electoral, a la comunidad internacional, a los observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea (UE) para que acompañen y este proceso sea transparente, fiscalizado, Y que reafirme y reconozca la voluntad del pueblo», sostuvo Sánchez.
La primera vuelta de las elecciones peruanas, celebrada el 12 de abril pasado, estuvo protagonizada por fallos logísticos relacionados con la llegada del material electoral a centros de votación de Lima, lo que alimentó denuncias de fraude del excandidato ultraderechista Rafael López Aliaga, que quedó tercero a solo unos 21.000 votos de Sánchez.
El excandidato afirma sin pruebas sólidas que hubo «un golpe de Estado electoral» y un fraude en su contra que le dejó fuera de la segunda vuelta.




