IGUALDAD SUSTANTIVA, EMPODERAMIENTO EFECTIVA
El informe PISA (Programme for International Student Assessment) 2026, revela una caída global en el rendimiento de los estudiantes de 15 años en lectura, matemáticas y ciencias, alcanzando niveles históricos bajos desde la primera evaluación en el año 2000; en el 2025 participaron más de 760 mil alumnos en 91 países representando aproximadamente 33 millones en todo el mundo.
La lectura mostró la mayor disminución, con un descenso de 23 puntos, destacando España con su peor resultado desde que se comenzaron a medir estos indicadores, ahora tuvo el descenso más pronunciado, con una caída de 23 puntos en lectura, 16 en matemáticas y 8 en ciencias, alcanzando niveles históricos y situándose por debajo del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Un tercio de sus estudiantes no alcanza el nivel 2 en lectura ni en matemáticas, lo que indica una insuficiente competencia para interpretar y resolver problemas sencillos sin instrucciones.
En América Latina, la mayoría de los países registraron retrocesos respecto a 2022, situándose por debajo del promedio de la OCDE en todas las áreas, aunque con algunas excepciones, como Costa Rica que destacó con un aumento de más de 10 puntos en ciencias, pasando de 411 a 424, y El Salvador también mostró mejoras en esa área; Chile, pese a seguir siendo uno de los mejores en la región, retrocedió en lectura (de 448 a 436 puntos) y matemáticas (de 412 a 403), aunque en ciencias se mantuvo estable en 442. Colombia mantuvo resultados similares a 2022, pero con una caída en lectura de 409 a 399 puntos, lejos de su mejor marca en 2015 (425 puntos). Argentina mostró un deterioro general, con caídas de 12 a 13 puntos en las áreas evaluadas, situándose en 389 en lectura, 367 en matemáticas y 393 en ciencias.
México, en particular, experimentó retrocesos, en lectura pasó de 415 a 408 puntos, en matemáticas de 395 a 388, y en ciencias aumentó ligeramente de 410 a 414, pero en niveles aún por debajo de los resultados de 2009 a 2018; aunque en ciencias los resultados se mantuvieron relativamente estables, en lectura y matemáticas la tendencia fue negativa. La expansión de la educación secundaria en poblaciones marginadas parece haber tenido un efecto positivo en las cifras, pero, aun así los resultados siguen siendo bajos en comparación con años anteriores.
El informe también abordó el uso de inteligencia artificial (IA) en las tareas escolares, más del 40 por ciento de los estudiantes afirma usar IA para redactar textos, pero su impacto en el rendimiento es complejo. Los que utilizan IA para tareas específicas, como resumir o investigar, tienden a obtener resultados más bajos en ciencias que los que no la usan, superados en promedio por unos 20 puntos. En cambio, quienes emplean IA de manera complementaria y reciben formación en alfabetización digital muestran resultados ligeramente mejores, aunque la desigualdad socioeconómica en el acceso y uso de estas herramientas sigue siendo un riesgo importante.
Finalmente, el informe advierte que la tendencia a la baja en habilidades lectoras y en la capacidad de evaluar información en un contexto digital y de IA indica problemas estructurales profundos en los sistemas educativos, que requieren esfuerzos renovados para fortalecer las competencias básicas necesarias en la era digital, sin dejar de soslayar que el deterioro en el rendimiento estudiantil tiene implicaciones profundas para el desarrollo económico del país y la igualdad de género.
En conclusión, los resultados del informe PISA 2025 evidencian la necesidad urgente de reformar y fortalecer los sistemas educativos en México, con especial atención a reducir las desigualdades socioeconómicas y de género. Solo así se podrá promover un desarrollo más inclusivo, equitativo y preparado para los desafíos de la era digital.


