Con 25 votos a favor fueron aprobadas, por unanimidad, las reformas a la Ley de Salud Mental y Prevención del Suicidio para el Estado de Hidalgo con el propósito de incorporar la prevención de los factores de riesgo psicosocial en los entornos laborales como parte de las políticas públicas de salud.
De igual manera, reformó la fracción III del artículo 10 de la legislación estatal para establecer la elaboración de programas de prevención de riesgos psicosociales acordes con la naturaleza de las funciones de cada puesto de trabajo, la exposición a acontecimientos traumáticos severos y los actos de violencia laboral.
Durante la discusión, los promoventes señalaron que la reforma busca fortalecer las acciones preventivas en materia de salud mental al incorporar los factores de riesgo psicosocial en los espacios laborales como parte de las políticas públicas impulsadas por el estado.
El dictamen destaca que la salud mental en el trabajo «representa un desafío prioritario, debido a que factores como la sobrecarga laboral, las jornadas extensas, la violencia en el entorno de trabajo y la inestabilidad en el empleo, pueden favorecer la aparición de estrés, ansiedad, depresión y otros padecimientos que afectan tanto a las personas trabajadoras como a la productividad».
Los legisladores apuntaron que, aunque la NOM-035-STPS-2018 establece obligaciones para prevenir estos riesgos en los centros de trabajo, la reforma pretende complementar ese marco normativo desde el ámbito estatal para consolidar una política pública integral en materia de salud mental.
«Con esta modificación, buscamos fortalecer la prevención de los riesgos psicosociales y promover ambientes laborales más saludables, priorizando el bienestar físico y mental de las personas trabajadoras en la entidad», señalaron los promoventes.



