La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, descartó el lunes riesgos para su Gobierno o su partido, Morena, por la entrega en Estados Unidos de dos exfuncionarios del Gobierno oficialista del estado de Sinaloa, acusados por Washington de narcotráfico.
“Ningún riesgo. Ninguno”, respondió la mandataria al ser cuestionada sobre la entrega a autoridades estadounidenses de Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, y Enrique Díaz Vega, exresponsable de Finanzas del mismo estado, y sobre lo que pudieran declarar ante la justicia de ese país.
En su conferencia diaria, la gobernante sostuvo que cualquier acusación sobre presuntos vínculos con el crimen organizado debe sustentarse con pruebas y atenderse por las vías institucionales.
“Fue una decisión de ellos, entregarse, y no hay ningún riesgo”, insistió Sheinbaum, al tiempo que rechazó que el partido oficialista Morena pueda considerarse una organización terrorista por supuestos vínculos con cárteles del narcotráfico.
“Si hay pruebas, que la Fiscalía actúe. Nosotros no tenemos nada, absolutamente nada que esconder y no hacemos ningún pacto de ningún tipo, ni con criminales de cuello blanco, ni criminales comunes, ni criminales de la delincuencia organizada”, afirmó.




