La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, respondió este jueves a los aranceles del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, con un plan de 18 puntos para fortalecer la industria nacional y la inversión, la soberanía energética y alimentaria, y sustituir importaciones.
La mandataria presentó una versión fortalecida de su ‘Plan México’, estrategia que lanzó en enero con el sector privado para consolidar la economía mexicana en el top 10 mundial frente al proteccionismo de Trump.
«El ‘Plan México’ es el camino que, estoy segura, nos llevará a un México con más empleo, bien remunerado, con menor pobreza y desigualdad, con mayor inversión y producción, con más innovación, menor contenido de carbono, que respete el medio ambiente, nuestra autosuficiencia y soberanía», señaló en un acto en el Museo de Antropología de la capital mexicana.
La presidenta agradeció a Trump por eximir el miércoles de los aranceles a los productos dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), mientras el resto del mundo tendrá un gravamen de mínimo el 10 por ciento y otras regiones padecerán tasas mayores, como un 20 por ciento para la Unión Europea (UE) y 34 por ciento para China.
La gobernante mexicana atribuyó esto a «las buenas relaciones establecidas con el Gobierno de Estados Unidos», lo que permitirá «un mejor acuerdo» en los otros sectores que sí pagarán impuestos comerciales del 25 por ciento: aquellos fuera del T-MEC, acero, aluminio y automóviles por sus componentes no estadounidenses.
«Siempre hay que agradecer la voluntad de diálogo del presidente de los Estados Unidos con respeto a nuestro país», indicó.
Los puntos del plan: desde alimentos hasta carros
El primer punto del plan de Sheinbaum, quien ya ha descartado un «ojo por ojo» ante los aranceles de Trump, es «ampliar la autosuficiencia alimentaria» al elevar hacia 2030 la producción de maíz a 25 millones de toneladas, la de frijol a 1.1 millones, la de arroz a 450 mil y la de leche a 15 mil millones de litros.
En segundo lugar, prometió para 2030 subir un 30 por ciento la producción de gasolina, diésel y turbosina, reducir la importación de gas natural y aumentar en 22 mil 674 megavatios (MW) la generación eléctrica.
También «acelerará» la obra pública en 2025, con ocho nuevos proyectos carreteros por mil 970 kilómetros, infraestructura social con una inversión mixta de 33 mil millones de pesos y obras privadas por 35 mil millones de pesos.
Para la industria textil, su meta es elevar en 15 por ciento el contenido nacional para sustituir 36 mil 646 millones de pesos de productos terminados, y para la automotriz «el objetivo es que la mayor parte de los vehículos que se consumen en México sean fabricados en el país».
El Gobierno se comprometerá a que el 65 por ciento de las compras públicas sean nacionales y creará una ‘Ventanilla digital nacional de inversiones’ para eliminar la burocracia y acelerar los proyectos privados.
De igual forma, hará ferias de empleo con 100 mil nuevas plazas, aumentará en 30 por ciento hacia 2030 el acceso a crédito de las pequeñas y medianas empresas (pymes), fomentará la inversión científica, renovará un acuerdo con comercios para controlar la inflación de la canasta básica.
Elevará, también, el salario mínimo y ampliará los programas del bienestar, que incluyen apoyos en efectivo a los sectores de la población de menores ingresos.