El Congreso del Estado de Hidalgo aprobó, de manera urgente y de obvia resolución, el exhorto presentado por el diputado Marco Antonio Mendoza para que los 84 municipios, en el ámbito de sus respectivas
competencias; diseñen, fortalezcan e implementen
de forma inmediata medidas o acciones orientadas a
blindar los 23 acuíferos de la entidad.
«El agua limpia es el legado más sagrado que
podemos dejarle a las y los hijos de Hidalgo; no
permitamos que la basura de hoy sea el veneno del
mañana», dijo el legislador.
Además, la propuesta busca que los Ayuntamientos, a través de sus Direcciones de
Ecología, Medio Ambiente, Servicios Públicos y
Protección Civil, realicen un operativo emergente de
inspección, verificación y georreferenciación en la
totalidad de sus territorios, a fin de identificar la
existencia de tiraderos a cielo abierto, centros de
traspaleo irregulares y sitios de disposición
clandestina de residuos sólidos urbanos,
industriales o de la construcción.
Procediendo a la clausura definitiva, al resguardo y remediación ambiental inmediata de estos sitios clandestinos, y de cualquier
otro sitio de disposición ilegal en su jurisdicción.
«Cerrar los ojos ante los tiraderos clandestinos es
abrir la puerta a la destrucción silenciosa de nuestra
mayor riqueza: el agua del subsuelo», concluyó el diputado priista.
Ante la importancia del tema, dicho exhorto fue votado a favor por unanimidad, sentando un precedente histórico en la entidad, para la protección del medio ambiente y el recurso natural vital: el agua.


