CINE DE MAÑANA
Makenya (Yelidá Díaz) es una adolescente de 14 años que queda embarazada y no sabe qué hacer; su abuelo (Juan María Almonte) ha trabajado durante 40 años en el cañaveral dominicano de Batey y como no tiene papeles y es haitiano va a ser despedido sin derecho a indemnización, junto con su familia.
En igual situación se encuentra muchos otros trabajadores haitianos que carecen de papeles y son explotados por patrones y capataces como Leroi (Diógenes Medina), y que organizan una huelga nacional enarbolando el refrán zapatista de que “la tierra es de quien la trabaja”.
La industria azucarera caribeña floreció en tiempos de la colonia, aprovechando que los esclavos no tenían ningún derecho.
Ese es el motor de Sugar Island, un filme de Johanne Gómez Terrero a cuya premier nos invitaron las buenas amigas de Mandarina.
El guión es de la propia realizadora y María Abenia.
Además, la realizadora de Fantasía Caribeña cuenta con la colaboración de la artista y escritora LGBT Johan Mihail y de colectivos feministas y antirracistas como Aquelarre RD y Mujeres Sociopolíticas Mamá Trigo.
El grupo musical de El gagá de la 30 participó en la banda sonora.
Sugar Island fue premiada en los festivales de Málaga y Tesalónica y es un conmovedor alegato de los derechos de los cortadores de caña indocumentados y de las mujeres discriminadas por el solo hecho de ser mujeres.



