IGUALDAD SUSTANTIVA, EMPODERAMIENTO EFECTIVO
En M xico, la desigualdad de g nero contin a siendo un desaf o importante, Ana Carolina Sep lveda Vild sola, directora de la Facultad de Medicina de la UNAM, destac la lucha hist rica de las mujeres por la igualdad y sus derechos humanos, invit ndonos a reflexionar y actuar ante la realidadíactual con desigualdades, ya que seg n el ndice Global de Brecha de G nero 2024, nuestro pa s ocupa la posición 33 de 146 pa ses, siendo s ptimo en Am rica Latina y el Caribe.
La brecha salarial es del 35 por ciento, lo que significa que por cada 100 pesos que gaña un hombre, una mujer recibe solo 65. Esta desigualdad tambi n se evidencia en el acceso a cargos de liderazgo en profesionales del sistema de salud y educativo.
Seg n ONU-MUJERES, las causas de esta brecha salarial son variadas, entre ellas el trabajo a tiempo parcial, peores empleos, las ocupaciones socialmente menos valoradas, la autominusvaloración y la falta de conocimiento de los empleadores.
En relación con los trabajos socialmente menos valorados, se señala que las mujeres por roles y estereotipos suelen desempe ar tareas vinculadas a los trabajos de cuidado, las cuales est n fuertemente feminizadas, lo que hace que perciban ingresos menores.
Se responsabiliza a la sociedad patriarcal, que considera estos trabajos como asociados a la dedicación, el amor, la vocación y la entrega, conceptos que se perciben como exclusivos de las mujeres y opuestos al dinero, por lo que reciben una menor remuneración.
Es el caso de la docencia en M xico conformada por el 75.4 por ciento de mujeres, y el 24.6 de hombres, donde a menor edad de la población infantil atendida, más grande es la brecha por razones de g nero. En la educación inicial y preescolar, se les percibe a las educadoras como entretenedorasí o cuidadoras, y no como profesionales de la educación, obteniendo menor salario con respecto a la educación secundaria, media superior, y superior, y esto a su vez con otros sectores.
Al respecto, el art culo de investigación titulado «G nero en educaci n: Transformaciones del modelo cultural de las educadoras de preescolar», Mercedes Palencia Villa analiza a dos generaciones de educadoras con el prop sito de comparar c mo ha evolucionado su identidad profesional a lo largo del tiempo.
Se retoma la narración relacionada con la met fora de la madre jardinera, ya que esta simboliza un modelo que está estrechamente ligado a los or genes de la profesi n, la cual se ha construido en torno a la relación entre mujer, madre y educadora.
El an lisis de los discursos institucionales que originaron la carrera de las educadoras revela una relación inseparable entre naturaleza, mujer y madre, las met foras que surgen de esta relación reflejan ideas compartidas en la cultura sobre la identidad femenina y, además, el modelo cultural de las educadoras tiene una particularidad que legitima esta profesi n como destinada principalmente a las mujeres.
Los discursos institucionales act an como marcos normativos que trascienden la institución misma, y entender c mo la cultura general se recrea en contextos espec ficos para reconocer que la identidad profesional es un proceso din mico y en constante reconstrucción. Esta recreación implica una circulación de significados elaborados y reelaborados en distintos espacios sociales, que influyen en la definición de la pr ctica profesional.
Por tanto, en el marco del día de la educadora, se sostiene que las propiedades estructurales no son fijas, sino que son producidas y reproducidas por las acciones humanas, por lo que es fundamental que el actorado reflexione sobre su propia acción con perspectiva de g nero, y c mo aplicar reglas y recursos en sus interacciones profesionales.
Asimismo, para honrar verdaderamente a las educadoras se deja la reflexi n para nivelar sus salarios de manera justa e igualitaria reduciendo así las brechas salariales.
: Resignifiquemos la identidad profesional de las educadoras publish

