Los iraníes recibieron con alivio el anuncio del acuerdo entre Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra y sobre todo esperan que el fin de las hostilidades ayude a mejorar la paupérrima situación económica del país y por ende sus vidas.
La céntrica plaza de Enqelab (Revolución) de Teherán rebosaba de actividad este lunes, con el habitual intenso tráfico, una fuerte presencia policial y gente yendo y viniendo con nuevas esperanzas de que el acuerdo les permita retomar sus vidas tras 39 días de bombardeos diarios y 69 de un frágil alto el fuego que dejó al país en una suerte de limbo.
“Cuando escuché que Irán y Estados Unidos habían acordado un memorando de entendimiento sentí alivio”, dice a EFE Mahmud, cajero de un supermercado de 46 años.
“Estamos cansados del conflicto y queremos pasar página”, asegura.
Mahmud está feliz de que aparentemente haya acabado la guerra pero sobre todo espera que mejore la situación económica de un país donde la inflación anual pasó de en torno a un 50 por ciento antes de la guerra al 77 por ciento de ahora, y hasta el 130 por ciento en productos de primera necesidad.
“Hemos dejado de tomar café todos los días o de comprar alimentos no esenciales”, cuenta.
Según la versión iraní, Estados Unidos liberará 12 mil millones de dólares bloqueados en bancos extranjeros y además permitirá al país vender su petróleo sin limitaciones como ahora -algo no corroborado por Washington-.
Esto supondría una suerte de salvavidas para un país en el que los ataques de Estados Unidos e Israel han causado daños por valor de 270 mil millones de dólares.




