La nueva escalada en Oriente Medio estuvo marcada el jueves por los bombardeos de Irán a intereses estadounidenses en varios países árabes, como Jordania o Kuwait, después de que Estados Unidos anunciara que había completado una ronda de 90 ataques contra Irán con la que busca degradar la capacidad de Teherán.
La Guardia Revolucionaria iraní advirtió a Washington que, «si se repite la agresión», que entre el miércoles y el jueves causó 14 muertos y 78 heridos según las autoridades sanitarias iraníes, habrá «contundentes respuestas» a otras bases estadounidenses en el golfo Pérsico.
Países del Golfo piden a la ONU condenar los ataques
Los países miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) hicieron un llamamiento a la comunidad internacional, en especial al Consejo de Seguridad de la ONU, para que adopte una postura «firme» ante los ataques de Irán contra algunas naciones de esta región y contra buques en el estrecho de Ormuz.
Los países del CCG -Arabia Saudí, Omán, Kuwait, Baréin, Emiratos Árabes Unidos y Catar- pidieron que condenen estos ataques, cumplan con sus responsabilidades y adopten «una postura firme”.
Netanyahu dice que la guerra no ha terminado
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió de que la guerra contra Irán «aún no ha terminado» y reiteró que el Ejército israelí, y sobre todo su fuerza aérea, están preparados para cualquier escenario.
«El eje iraní es más débil que nunca, mientras que Israel es más fuerte que nunca. Juntos, no solo cambiamos a los pueblos de Oriente Medio, sino que, sobre todo, nos cambiamos a nosotros mismos. Nos atrevimos a atacar», afirmó Netanyahu durante un discurso.




