Un juez de Nueva York impuso el día de ayer una pena de 15 años de prisión al otrora poderoso productor de Hollywood Harvey Weinstein por el cargo de agresión sexual en primer grado, por el que fue declarado culpable el año pasado tras ser acusado por la exasistente de producción Miriam Haley de obligarla a practicarle sexo oral en 2006.
Weinstein, de 74 años, pidió disculpas y escuchó la sentencia desde su silla de ruedas. El productor se enfrentaba a una pena de hasta 25 años de prisión por este delito.
En 2020, fue condenado en Nueva York tras un juicio en el que Haley y otra mujer lo acusaron de agredirlas sexualmente en 2006 y 2013, respectivamente, pero esa condena fue revocada posteriormente por un tribunal de apelaciones al considerar que se habían cometido errores procesales.
Al imponerle la condena, el magistrado afirmó que Weinstein será recordado por sus numerosas películas, lo que contrastará «con lo que hizo, con lo que se convirtió: un depredador sexual, el rostro literal del movimiento #MeToo».
Weinstein escuchó en la sala a la Fiscalía, que había solicitado para él una pena de 20 años de prisión y otros cinco en libertad condicional. La fiscalía agradeció a Haley su «valentía y tenacidad» y afirmó que Weinstein nunca había mostrado remordimiento y «se niega a aceptar la responsabilidad por este delito».
Haley, aseguró al juez que no esperaba tener que volver a revivir lo ocurrido, tras haber transcurrido seis años del primer juicio.
Aseguró que la agresión sexual de que fue objeto afectó su confianza tanto en lo profesional como en lo personal.
Recordó que enfrentó acoso cibernético y que el equipo legal del acusado la ridiculizó y la siguieron investigadores privados, añade CBS.
El último turno, previo a la condena, fue para Weinstein, quien pidió disculpas «sinceramente a quienes haya podido herir» con sus acciones y acto seguido reiteró su inocencia.
Además de esta condena, Weinstein cumple desde 2022 otra condena de 16 años por violación y agresión sexual en Los Ángeles.


