Recuerdos de una ciudad en constante crecimiento
• Inauguran la exposición fotográfica permanente con más de 200 fotografías, todas contando la historia de Pachuca desde el Porfiriato
Las paredes blancas e impecables del Centro Cultural El Reloj están adornadas, de forma permanente, por más de 200 imágenes llenas de historia, de recuerdos de una ciudad que está en constante crecimiento, pero que siempre añora los tiempos pasados, y esto fue posible gracias a una persona que vivió gran parte de este proceso histórico y social.
Gabriel del Razo Rivero, un hombre mayor con mucha experiencia en sus ojos, es el responsable de que propios y extraños, la sociedad pachuqueña y los visitantes, puedan conocer la historia de una ciudad bendecida por la plata y por el viento; en sí, este personaje afirma que tiene una colección de más de tres mil 500 fotografías, desde la época del Porfiriato hasta la vida urbana moderna.
“Yo como pachuqueño, admirador de la historia y la fotografía, doné para las próximas generaciones mi colección fotográfica del Centro Histórico de la Ciudad de Pachuca”, comienza a narrar ante la alcaldesa Yolanda Tellería, así como a miembros del ayuntamiento capitalino e invitados.
Aunque asegura que no se considera ni fotógrafo ni historiador, confiesa ante los presentes que “más bien soy un ciudadano apasionado de mis raíces y de mi ciudad, y esta colección fotográfica es el resultado de muchos años de ir integrando un acervo fotográfico de más de tres mil 600 fotografías sin fines de lucro, solo por la simple satisfacción y orgullo de ser de aquí”.
“Agradezco a Dios por permitirme a vivir la experiencia de que mi esfuerzo y dedicación sean reconocidos aquí y por todas las personas que visiten esta exposición”, y acto seguido, decide romper el protocolo: muestra un libro voluminoso, en cuya portada está adornada por una imagen nocturna del Reloj Monumental. Y dice:
“Este libro lo escribí, y la verdad nunca pensé que iba a tener un gran éxito porque no soy escritor, ni pretendo serlo; tengo una anécdota: terminé de llevar el libro a la editorial, y la editora me dice que el libro está bonito, pero no tiene final, y yo le dije que tenía razón, y le pedí que escribiera lo siguiente: Pachuca es un lugar cerca del cielo”.