(EFE).- Con más de 200 kilos de cenizas recogidas en la Amazonía y otros biomas que ardieron en los recientes incendios en Brasil, el “artivista” Mundano les devuelve a la vida a través de sus pinceladas en un enorme mural en Sao Paulo, donde busca denunciar el “desmontaje” ambiental que azota el país.
“Quiero instigar a las personas a reflexionar sobre qué futuro quieren, porque el cambio climático ya es la realidad, ya vemos sus impactos en todo el mundo”, afirma el artista y activista en una entrevista con Efe.
En el centro de la ciudad de Sao Paulo, también conocida como la “jungla de cemento” de Brasil, las diferentes matices de blanco, negro y grises que conforman el inmenso mural de 1.000 metros cuadrados adornan el caótico y lánguido paisaje del corazón de la mayor metrópoli de Sudamérica.
La obra es una recreación de la emblemática pintura “El labrador del café” (1934), del modernista Cándido Portinari, en la que el protagonista, originalmente un trabajador negro en un cafetal que deja en evidencia la desigualdad social, da lugar a un brigadista que ahora combate los fuegos y pone el foco en la urgencia climática.
“Tuve esa idea de hacer la relectura del ‘Labrador de café’, que es una obra icónica de Portinari, porque ella es pionera en mostrar la desigualdad y también los impactos del agronegocio”, explica.