• La indecisión de un leñador de compartir un pavo cocinado por su esposa, con Dios, el diablo o la muerte, desencadena una serie de sucesos
“Macario”, estrenada el 9 de junio de 1960, se convirtió en una de las películas de culto para celebrar el Día de Muertos, además de tener un lugar dentro de las 100 mejores producciones realizadas en la cinematografía nacional.
En 1994, una revista mexicana reunió a un grupo de periodistas y especialistas entre los que destacaron Jorge Ayala Blanco y Carlos Monsiváis, quienes se encargaron de realizar una lista con lo mejor del cine mexicano: “Macario”, del director Roberto Gavaldón, resultó en la posición número 59.
La película se basó en la novela de Bruno Traven, escritor que colocó al pobre leñador de nombre Macario en la indecisión de compartir un pavo cocinado por su esposa, con Dios, el diablo o la muerte, otorgándole a esta última un pedazo de dicha comida; a cambio el hombre recibió un recipiente con agua curativa que le permitió hacerse de riquezas y fama en el pueblo. Gabriel Figueroa fue el encargado de retratar las grutas de Cacahuamilpa en el estado de Guerrero para las escenas de la cinta.
Los personajes principales recayeron en el primer actor Ignacio López Tarso y Enrique Lucero, mientras que el papel de Dios y el diablo fueron interpretados por José Luis Jiménez y José Gálvez, respectivamente
“Macario” fue la primera producción mexicana en recibir la nominación de Mejor Película Extranjera en los premios Oscar de 1960.