Desde el lunes pasado Lorena registró cuadro respiratorio que se complicó varios días sin que fuera atendida, hasta que murió en la celda.
Lorena Martínez Espinoza, de 36 años, murió en una celda del penal La Mesa, en Tijuana, esperando recibir atención médica, luego de tres días con problemas respiratorios que se agravaron hasta que fue necesario trasladarla a un centro médico, sin que ningún hospital la atendiera.
Internas del Centro de Reinserción Social externaron su preocupación y enojo, porque desde el lunes pasado Lorena su compañera registró un cuadro respiratorio que se complicó durante varios días sin que fuera atendida, hasta que murió en la celda del edificio 7 de esa prisión.
De acuerdo con un testimonio, personal del área médica en La Mesa pidió permiso al director, Víctor Manuel Zataráin, para excarcelar y enviar a un hospital, ya que su condición era grave y necesitaba ser atendida, sin que se autorizara su salida.
El subsecretario del Sistema Penitenciario en Baja California, Salvador Morales Rubí, indicó que la interna recibió atención médica en prisión, pero debido a que no contaban con equipo fue trasladada al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, donde le negaron el servicio.
“Cuando la ambulancia llegó con la PPL (persona privada de su libertad) al ISSSTE, la primera impresión del personal de ahí fue de ‘no podemos recibirla porque tiene un diagnóstico relativo a Covid’… entonces va al Hospital General, ahí no la valoraron como tal [con Covid-19] la regresaron”, explicó el funcionario estatal.
Versiones encontradas. En la solicitud de excarcelación, con fecha 29 de abril, la coordinadora médica Aiko Nathalie González pide al director del penal Víctor Manuel Zataráin un permiso para trasladar a Lorena Martínez Espinoza al Hospital ISSSTE —en el fraccionamiento Las Palmas—, debido a que tiene como diagnóstico “Pble. derrame pleural” y dentro de la cárcel no cuentan con ese servicio.
La doctora del área de Coordinación Estatal Médica del Sistema Penitenciario en el estado, Alejandra Ibargüen Hernández, reportó que Lorena presentaba dificultad para respirar y además tenía diabetes e hipertensión arterial.
Tanto en el centro de salud del ISSSTE como en el Hospital General de Tijuana negaron que la interna del penal hubiera llegado a sus instalaciones ni que hubieran rechazado algún servicio, incluso en el caso de la institución federal se informó que nunca tuvieron conocimiento de que les fueran a trasladar a alguna paciente del Cereso.
El director del ISSSTE, Joaquín Díaz, explicó que según versión del personal médico del hospital en el fraccionamiento Las Palmas, nunca recibieron comunicación del traslado ni tampoco tienen registro de que hubiera llegado alguna ambulancia de la prisión La Mesa con la mujer que necesitaba atención.