TESTIMONIO DE PRIMERA MANO
- Trabajadores corren cubetas en mano por diversos puntos del inmueble, donde se aprecian escurrimientos en las paredes
- Se trata del acervo bibliográfico más importante de todo el estado
- Inminente peligro para los miles de libros que ahí se encuentran
El cielo se nubla, la amenaza de una posible tormenta se siente, el viento en la capital hidalguense no deja de soplar, y después de varias horas las primeras gotas de lluvia comienzan a caer, interrumpen el eterno silencio que caracteriza a un recinto como la Biblioteca Regional “Ricardo Garibay”.
Adentro, la persona encargada corre por unas cubetas y las coloca en lugares estratégicos, a momento parece que ya sabe dónde van a caer las gotas que se introducen por el techo, en otra parte las gotas han comenzado a escurrir y se han convertido en un pequeño charquito, basta ver el panorama para suponer que dicho recinto inaugurado en mayo del año 2007, requiere de mantenimiento que haga frente a las lluvias y a la humedad.
Ya que en algunos espacios donde se realizan diversas actividades, puede verse el deterioro en algunas paredes y techos ante la evidente presencia de humedad, misma que se hace evidente cuando, como en días pasados, llueve en la Bella Airosa.
Ante esta situación el personal no parece ser ajeno a lo que ocurre ni parece ser nuevo el cuadro de cubetas que asemeja tanto a una instalación de arte contemporáneo, pero que en realidad son utilizadas, como en muchas partes, para evitar que el agua se convierta en charco y corra sobre el piso hacia otras áreas.
De esta forma, el personal se limita a sonreír y atender a los visitantes con la calidez y anfitrioneidad que siempre los caracteriza, sin embargo para algunos usuarios de dicho recinto la problemática debería atenderse a fondo debido a que podría estar en riesgo el acervo que contiene la biblioteca, sobre todo el plasmado en papel:
“Si está mal, te encuentras con alguna gotera en un centro comercial, en algún lugar, pero nunca imaginas que aquí suceda esto, y deberían tapar las goteras, los libros están en riesgo a pesar de que no es mucha el agua que pudiera infiltrarse, eso creo”
Ángel Sánchez
“Yo casi nunca vengo, hoy me tocó venir, y la verdad es que todo está super bien, excepto eso de las goteras, no da buena imagen y tampoco creo que sean benéficas para nada”
Cynthia Hernández
“Está mal, eso quiere decir que la protección del techo anda mal, y deberían revisar todo, porqué si se llegaran a mojar los libros serían perdidas que lamentar, con lo de ciencias exactas no tanto pero en literatura y filosofía demasiado”
Zeus Alberto Jiménez
“No deberían dejar que ocurran este tipo de cosas, es lamentable que haya goteras en la biblioteca, pero no nada más eso hay unos rinconcitos en donde el falso techo ha comenzado a agrietarse o desprenderse”
Luis Alberto González