San Quintín, BC.- Alrededor de 70 heridos, siete de ellos de gravedad ingresados a una clínica del Seguro Social, es el saldo, al cierre de esta edición, de la entrada de la policía a la colonia Nuevo San Juan Copala, en la delegación Vicente Guerrero. Justino Herrera, líder de la comunidad Triqui en San Quintín
Conforme transcurrían las horas, la información ha sido más clara. La versión de los jornaleros es que todo inició en la madrugada, cuando a las puertas de Rancho Seco, uno de los campos productores de jitomate más grande de la región, se presentó un grupo de jornaleros aliancistas para pedir a sus compañeros que no ingresaran a trabajar y esperar hasta el próximo miércoles la visita del subsecretario de gobernación Luis Enrique Miranda Nava.
Al percatarse de la situación, el dueño del rancho llamó a la policía, quien arribó alrededor de las 5:00 de la mañana y arremetió contra los jornaleros que pedían mantener el paro. Algunos de ellos corrieron hacía sus casas y fueron perseguidos por la policía quien entró a las viviendas y golpeó a mujeres y niños que aún permanecían dormidos. Al darse cuenta de que varios de sus compañeros eran perseguidos por la colonia, otros jornaleros se organizaron para repeler a la policía con palos y piedras y destruyeron dos de las veinte patrullas que ingresaron a la colonia.
Más tarde, otro grupo de trabajadores se sumó y destruyeron la tanqueta antimotines que llevaba la policía y las oficinas de la policía en esa comunidad.
El secretario general de la Central Campesina Cardenista, Max Correa, pidió este sábado la intervención urgente del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, para reestablecer el orden en San Quintín y frenar la “represión” del gobierno del estado y de los empresarios contra los trabajadores agrícolas. (Agencias)