En Los Ángeles, Mikel Oyarzabal se convirtió en la gran figura de España al firmar un doblete en la victoria por 3-0 sobre Austria en dieciseisavos de final del Mundial 2026. Con dos asistencias de Marc Cucurella y otro gol de Pedro Porro, la selección española superó su primera eliminatoria mundialista desde que conquistó el título en Sudáfrica 2010.
En ataque, Oyarzabal volvió a demostrar su importancia. El delantero suma 17 goles y seis asistencias en sus últimos 17 encuentros con la selección, cuatro tantos y una asistencia en este Mundial.
España dominó el encuentro gracias a la compenetración de un bloque que lleva años jugando junto. Esa conexión quedó reflejada en el primer gol, cuando una recuperación alta permitió a Pedri habilitar a Cucurella, quien asistió a Oyarzabal para abrir el marcador en el minuto 36 y plasmar en el resultado la superioridad española.
La clasificación quedó prácticamente sentenciada en el minuto 66, cuando Pedro Porro marcó el 2-0 tras incorporarse al ataque. Ya en el tramo final, la sociedad entre Cucurella y Oyarzabal volvió a aparecer para que el delantero firmara su doblete y cerrara el 3-0 definitivo, resultado con el que España igualó la mejor racha de partidos sin perder de su historia, con 35 encuentros consecutivos.
PORTUGAL ALARGA EL ÚLTIMO BAILE DE CRISTIANO Y ACABA CON EL MUNDIAL DE MODRIC
Portugal derrotó 2-1 a Croacia y con ello se clasificó a octavos de final de la Copa del Mundo 2026, donde enfrentará a la selección de España por su pase a los cuartos de final.
Cristiano Ronaldo que anotó de penal y Luka Modric se buscaron en el centro del campo. Se abrazaron, intercambiaron banderines y eligieron campo como dos capitanes que han compartido una época, seis temporadas en el Real Madrid y una admiración mutua. En Toronto, el Portugal-Croacia no era solo una eliminatoria: era una frontera sentimental.
Con 41 años Ronaldo y 40 Modric, dos de los cuatro futbolistas que han superado las 200 internacionalidades, el partido tenía aire de despedida. Para uno de ellos, casi con toda seguridad, era el último encuentro de un Mundial.
Portugal evitó que lo fuera para Cristiano, que volvió a marcar en su sexto torneo mundialista, y condenó a Modric a una eliminación cruel, en una noche en la que Croacia rozó la prórroga y se quedó sin el cruce ante España, que este jueves derrotó por 3-0 a Austria.
Portugal respondió de inmediato por la izquierda, donde Rafael Leao fue el principal foco de desequilibrio. Bruno Fernandes obligó a intervenir a Dominik Livakovic y Vitinha vio bloqueado su remate.
Roberto Martínez había encargado a Bruno la vigilancia de Modric. Portugal empujó más, tuvo la pelota y acumuló llegadas. Cristiano probó una falta que se estrelló en la barrera, Renato Veiga cabeceó alto un córner y Nuno Mendes encontró espacios por la izquierda. Croacia, más cauta, aceptó defender en su campo y buscar balones largos para Budimir.
La segunda mitad cambió el partido. Zlatko Dalic metió a Igor Matanovic por Budimir y Croacia ganó presencia arriba. Kovacic rozó el gol en el minuto 47, pero Diogo Costa respondió. En el 53 llegó el 0-1: un balón desde la derecha cruzó el área, la defensa portuguesa no acertó a despejar e Ivan Perisic, con la izquierda, batió por bajo al portero.
Croacia incluso marcó otra vez, pero el tanto de Matanovic fue anulado por fuera de juego. Portugal respondió con un disparo de Leao al larguero y con un gol de Cristiano también invalidado por fuera de juego tras revisión del VAR. Fue el primero de una larga serie de sobresaltos arbitrales en una noche cada vez más tensa.
El empate llegó en el minuto 67, después de una acción revisada por el VAR en el área croata. Cristiano tomó el balón, lo colocó y marcó el penalti con un disparo más preciso que potente, a media altura, a la derecha de Livakovic. El estadio estalló. El capitán portugués, que poco antes había visto cómo le anulaban un gol por centímetros, volvió a sostener a su equipo.
Cuando la prórroga parecía inevitable, apareció Gonçalo Ramos. En el 90+3, Rafael Leao puso un balón al área y el delantero portugués ganó el salto para cabecear a la derecha de Livakovic. Portugal celebró el 2-1.


