El español Roberto Galán de Morales, guardameta del Atlético Morelia de la liga de expansión (segunda división) del fútbol mexicano denunció este lunes que los jugadores inconformes por la abolición del ascenso y descenso de la Liga MX reciben amenazas de directivos de equipos y de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF).
«No sé en qué industria se permite esto. Al futbolista se le hace menos porque es muy fácil callarlo, porque que si quieres hablar no vuelves a jugar o ‘te rompemos tu contrato’ te dicen; son amenazas que existen en el fútbol mexicano», aseveró el futbolista.
Galán, quien llegó al Morelia hace meses, procedente de la Tercera Federación (antigua Tercera División RFEF), acudió al Senado de la República como invitado al conversatorio ‘Fuera de lugar: ¿por qué es injusto cancelar el ascenso y el descenso en el fútbol mexicano?’El evento se realizó en respuesta a la cancelación del ascenso y descenso que la Liga MX y la FMF implementaron desde 2020, lo que provocó protestas de equipos y jugadores de la llamada liga de expansión que incluso se presentaron al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).
La situación incluso provocó que la Comisión Nacional Antimonopolio en México abriera una investigación contra el fútbol profesional de este país por posibles prácticas monopólicas y abuso de poder de mercado.
El guardameta expuso la indefensión que sienten ante la situación.
«La verdad es que estamos solos, nos hemos dado cuenta. He tenido el placer de hablar con los capitanes de los equipos de la liga de expansión, con muchos jugadores de primera división, pero tienen miedo, los jugadores tienen miedo a hablar por represalias», apuntó.
Galán también criticó la inoperancia de la Asociación Mexicana de Futbolistas Profesionales, que preside el exjugador mexicano Álvaro Ortiz.
«Hemos intentado acercarnos a ellos, al presidente Álvaro Ortiz, pero no hemos recibido ninguna respuesta. La Asociación debería estar para ayudarnos y no sólo representar a los 18 equipos y jugadores de primera división, que al final son la minoría. Pero entiendo: es más divertido representarlos a ellos que a los de abajo», subrayó.
Y puso como ejemplo al fútbol español, donde una situación así ya habría provocado un escándalo.
«Yo vengo de España, donde tenemos la Asociación de Futbolistas Españoles que si algo así pasa se quema el fútbol en España porque la Asociación tiene verdadera fuerza y es independiente a la Federación», explicó.
Roberto también puntualizó el desinterés de la Liga MX y la FMF sobre este conversatorio, al que fueron invitados Mikel Arriola, comisionado de la FMF, y Francisco Iturbide, presidente de la liga, pero no asistieron.
«No entiendo este silencio. La muestra es que se invitó a los presidentes de la Liga MX y de la Federación y no les veo. Es muy sencillo, ellos abogan por el silencio; que pase el tiempo para que se calmen las aguas como ha funcionado históricamente», concluyó.
YA HABÍAN ACUSADO POSIBLES PRÁCTICAS MONOPÓLICAS Y ANTICOMPETITIVAS
La Comisión Nacional Antimonopolio (CNA), informó con antelación que sigue de manera puntual al fútbol profesional en México por posibles prácticas monopólicas y anticompetitivas reportadas por medios de comunicación y aficionados.
«Tras analizar los eventos ocurridos en los últimos meses, la Autoridad Investigadora determinó que cuenta con indicios suficientes para abrir formalmente una investigación de oficio por posibles prácticas monopólicas en el mercado de fútbol profesional en México. Hoy se publicó el acuerdo de inicio correspondiente», escribió la CNA a través de un comunicado.
La Comisión Nacional Antimonopolio, creada como tal en 2025, es el organismo del Gobierno de México encargado de vigilar que las empresas compitan de forma justa y encargada de castigar a los monopolios.
Entre los antecedentes que sigue la CNA está la sanción que en 2021 la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) emitió contra los equipos de la Liga MX y la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) por prácticas monopólicas.
En aquella ocasión, la Liga y la FMF recibieron una multa de la Cofece, predecesora de la CNA, por 177.6 millones de pesos (más de 8.8 millones de dólares de aquel momento).


