A Marco Antonio “G” “G” de 47 años de edad, conocido con el apodo “El Comandante”, un hombre presuntamente dedicado a la distribución de estupefacientes en la región de Tula, lo ejecutaron de cinco tiros, aunque al interior de su casa se localizaron nueve cartuchos percutidos calibre nueve milímetros y la policía ya investiga para esclarecer el crimen.
La información relata que el asesinato, ocurrió en la casa de la víctima a quien hallaron inerte en su habitación, con cinco heridas producidas por impactos de arma de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, en la localidad de Doxey, perteneciente al municipio de Tlaxcoapan.
El descubrimiento del crimen tuvo lugar la tarde del sábado anterior, al filo de las 13:00 horas, luego de que un amigo de la víctima le estuvo enviando mensajes y llamándole por teléfono, pero como nunca le respondió, acudió a buscarlo a su domicilio, ubicado en la calle Nicolás Bravo, donde lo encontró tirado en medio de un charco de sangre y sin signos vitales.
De acuerdo a las versiones de elementos de la Policía Municipal de Tlaxcoapan, se sabe que fue un hombre identificado como Hugo “R” “P”, de 30 años, quien localizó muerto “Al Comandante”, cuyo cuerpo quedo en posición de decúbito dorsal (boca arriba), por lo que se presume que el o los responsables del asesinato, atacaron a mansalva aprovechándose de la indefensión de la víctima.
Al momento del hallazgo, el infortunado vestía con un pantalón deportivo (pants) color rojo con blanco, chaleco negro, tenis rojos y portaba en la cintura una cangurera café.
Tocó a socorristas y paramédicos de Protección Civil Municipal, realiza la valoración del masculino; indicando que ya no cuenta con signos vitales; el cual presenta 5 impactos por proyectil de arma de fuego; localizando en la periferia 9 casquillos percutidos calibre 9 milímetros; así como bolsas pequeñas tipo ziploc, lo que fortalece la hipótesis de que el ahora occiso se dedicaba a la distribución de estupefacientes.
Durante las primeras indagatorias, los guardianes de la ley entrevistaron a los vecinos y fueron enterados de que fue el pasado jueves 2 de abril en el transcurso de la madrugada cuando se escucharon múltiples detonaciones de arma de fuego y posteriormente el motor de una motocicleta; pero no lo reportaron al momento.
En la escena de la ejecución, elementos policiales decidieron acordonar el área, para preservar los indicios y evitar su contaminación.
Por a muerte del “Comandante”, se dio aviso a la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo, cuyo personal se hizo cargo de las diligencias correspondientes.
Finalmente, se indicó que al sitio del hallazgo arribaron efectivos de la Agencia de Investigación Criminal, quienes dieron inicio a las indagatorias de ley.




