Tepeapulco, Hgo.- Con una conferencia magistral, dictada por Irinea Buendía Cortés, el municipio de Tepeapulco se une a la conmemoración del “Día Naranja”.
Previo al evento, el alcalde Félix Ávila Castelán, dio una breve exposición de la trayectoria de Irinea Buendía Cortés, reconocida activista y defensora de los derechos humanos, quien durante años ha sido un referente nacional en la lucha por las justicia para las mujeres; su historia cambió las leyes de protección a quienes han sufrido algún tipo de violencia de género, todo ello en memoria de su hija Mariana Lima Buendía.
Por su parte la directora de la Instancia Municipal para el Desarrollo de las Mujeres de Tepeapulco, Berenice Soria Platas, expresó que gracias al esfuerzo de la activista Irinea Buendía Cortés, hoy tenemos un marco legal sumamente completo, en donde en México se han sentado los precedentes históricos que han fortalecido el acceso a la justicia y la defensa de los derechos de las niñas y mujeres en nuestro país, aunque aún falta una mayor “efectividad” en su aplicación.
Señaló que en el marco del “Día Naranja”, en el cual se lucha por la justicia y la erradicación de la violencia contra las mujeres, se refrenda el compromiso de trabajar en territorio, escuchar las voces de la sociedad civil y coordinar esfuerzos institucionales para erradicar la violencia de género.
Más de 250 personas se dieron cita para escuchar esta ponencia, en donde diversas instituciones educativas, funcionarios estatales y municipales, acudieron para conocer a una de las referentes en la aplicación de la “Ley Marina Lima”, la cual es una lucha contra el feminicidio.
Al respecto, Irinea Buendía aseguró “cuando nos encontramos para escuchar, aprender y reflexionar, también estamos dando un paso para transformar nuestra realidad […] la aplicación de la justicia de género permite seguir trabajando arduamente y en unidad, con una memoria histórica”.
Para finalizar, la ponente externó que esta plática debe quedar con muchas reflexiones, en donde no se puede ser indiferentes ante la violencia, porque escuchar, acompañar, alzar la voz y actuar también es una forma de construir justicia, “porque ninguna voz debe ser silenciada y ninguna historia debe quedar en el olvido”.



