CINE DE MAÑANA
Benito (Silverio Palacios) es el presidente municipal de Alvarado, Veracruz. Como tiene aspiraciones de convertirse en gobernador del estado, se le ocurre filmar una película para promover el turismo. Con la ayuda del camarógrafo Juan (Daniel Sosa) convencen a la cantante de moda Melinda (Sofía Carrera) para que interprete a una arqueóloga de la UNAM, que encuentra una piedra mágica, que hace que los mexicanos siempre están alegres pese a su pobreza, y que es codiciada por el mismísimo Donald Trump, que envía un comando a apoderarse de ella.
Se trata de Loco México Mágico, cuarta película de Carlos Santos, el director de Chilangolandia, a cuya premier nos invitaron los buenos amigos de Cinépolis.
El guión del realizador de Señora influencer y Qué huevos Sofía, repite la receta de una comedia coral con actores poco conocidos, pero con elementos que recuerdan comedias populares como Mecánica nacional y Día de muertos.
Tiene buenas ideas como la de querer volver al torpe hijo de Benito, Fabio (Alberto Gorgonio) como el galán de la cinta, de la shamana Pacha (Norma Reyna) como el espíritu del pueblo, o de los gringos de caricatura como Dickens (John Michael De Wall) en los invasores villanos.
Todos ellos tienen momentos divertidos, pero lo cierto es que Santos no consigue darle ritmo a la comedia, que se vuelve una serie de sketches disparejos que arrancan una que otra carcajada.
Loco México mágico resulta pues una ambiciosa comedia no del todo lograda que quisiera alcanzar el éxito que supuestamente tiene en la pantalla grande y que difícilmente logrará.



