Una semana después del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia, las labores de emergencia entran en una nueva fase, con los equipos de rescate centrados en recuperar los cuerpos de las víctimas que permanecen bajo los escombros mientras las autoridades comienzan a preparar la reconstrucción de las zonas devastadas.
El último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) cifró el domingo en 289 los fallecidos, cinco menos que el sábado; además de 4 mil 187 heridos y 143 desaparecidos, mientras que 354 personas han sido rescatadas.
La UNGRD justifica el menor número de fallecidos en el hecho de que «se están cotejando los reportes iniciales, mayormente verbales, con los registros oficiales de Fiscalía, Medicina Legal y organismos de socorro para evitar duplicados».
El sismo deja además 127 mil 557 viviendas averiadas, 26 mil 945 destruidas y 66 edificios colapsados, con 450 municipios afectados en 15 departamentos.
En Cali, una de las ciudades más afectadas, los equipos de emergencia trabajan ya en la recuperación de las víctimas localizadas bajo los escombros.


