En una intervención de alta precisión coordinada por fuerzas de seguridad federales, la estructura organizativa del Cartel Jalisco Nueva Generación sufren una importante afectación tras la detención de uno de sus principales operadores financieros y coordinadores de plaza en el occidente del país.
El detenido, identificado por autoridades de inteligencia como Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, conocido en el ámbito delictivo como El Sapo o El Ingeniero, era considerado el segundo al mando dentro de la jerarquía que encabeza Nemesio Oseguera Cervantes. Su área de influencia abarcaba el control de operaciones logísticas para el tráfico de sustancias hacia el extranjero, además del manejo de recursos económicos y la articulación de grupos subordinados en estados como Jalisco, Michoacán y Guanajuato.
La captura se llevó a cabo mediante labores previas de inteligencia militar y seguimiento de campo coordinadas entre la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina y la Guardia Nacional. El despliegue se realizó sin generar enfrentamientos armados de consideración en zonas urbanas, privando a la organización de un elemento central en la administración de sus redes territoriales. Ante esta baja estratégica en la cúpula criminal, las autoridades mantienen operativos preventivos en diversas regiones para contener posibles disputas internas o reacomodos en el control de las rutas operativas.



