De manera sorpresiva la Selección de Brasil, de la mano de Carlo Ancelotti, fue eliminado de la Copa del Mundo Fifa 2026, luego de que Noruega se plantó con carácter en el terreno de juego y logró una ventaja de 2-0 con anotaciones de Erling Haaland y Neymar descontó a 2-1, pero no fue suficiente.
El centrodelantero Erling Haaland, con dos goles en los once últimos minutos del tiempo reglamentario, se convirtió en el verdugo y aguó la fiesta que la afición brasileña montó para festejar la que sería su clasificación a cuartos de final del Mundial 2026.
Los dos goles del gigante ariete, con los que Noruega se impuso por 2-1 en el partido por octavos de final y eliminó a Brasil del Mundial, cayeron como un balde de agua fría entre los cerca de 5.000 hinchas que se reunieron este domingo en la playa de Copacabana, en una de las muchas fiestas para aficionados montadas en todo el país.
Pese al día frío y bastante nublado del invierno austral en Río de Janeiro, la afición llegó temprano a la playa más emblemática de Brasil para ver el cotejó, donde en ocasiones anteriores vivieron un gran festejó que cifraron una esperanza en la clasificación, pero esta ocasión la historia fue muy diferente.
Con prácticamente todos los participantes vestidos de verde y amarillo, antes del partido la multitud cantó en coro varias músicas, especialmente sambas, en una fiesta en la que destacaron el ondear de las banderas, los pitos de las cornetas y las caras de optimismo.
Ni el penalti desperdiciado por Bruno Guimaraes al comienzo del partido desanimó a los hinchas, que cantaron el himno nacional a todo pulmón y tenían preparada una gran fiesta con grupos musicales y cerveza.
Los brasileños congregados en Copacabana incluso montaron una coreografía al ritmo de ‘creu’, una antigua y popular canción de funk, como forma de provocar y de responder a la famosa coreografía de la remada vikinga con que los hinchas de Noruega animan a su selección.
Y el griterío y la agitación de banderas fue cada vez más intensa a cada jugada de peligro de Brasil o con la entrada a la cancha de ídolos como el juvenil Endrick y el veterano Neymar, el mayor goleador en la historia de la Canarinha.
Pero bastó que Haaland, en el minuto 79 de cabeza y en el minuto 90 con un potente disparo, pusiera a Noruega en ventaja de 2-0 para que las caras de alegría se convirtieran en rostros de espanto e incredulidad, y para que varios cayeran en lágrimas.
Ni el penalti anotado por Neymar ya en el minuto final de la prórroga volvió a animar a una afición atónita y desconsolada por la eliminación más prematura de Brasil en un Mundial desde 1990, cuando la Canarinha también cayó en octavos de final.
Las caras de tristeza en Copacabana fueron el factor común para la afición de un país que es cinco veces campeón mundial, pero que no vence un título desde 2002, hace 24 años, cuenta que ahora aumenta al récord de 28 años -su peor sequía- ya que tendrá que esperar mejor suerte en el Mundial de 2030.
ANCELOTTI: «ESTA DERROTA ES EL PRINCIPIO DE UN NUEVO CICLO»
El seleccionador de Brasil, Carlo Ancelotti, afirmó este domingo que la derrota en octavos de final del Mundial 2026 ante Noruega «no es el fin», sino «el principio de un nuevo ciclo» con «nuevas ideas».
«Estamos profundamente tristes porque el equipo, hasta ahora, no había hecho un Mundial espectacular, pero sí un buen Mundial», dijo el técnico italiano tras perder 1-2 ante Noruega y despedirse en octavos de final en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
SEGUIDORES DE BRASIL SE FRUSTRARON POR LA ELIMINACIÓN DEL EQUIPO
«Fue una demostración muy mediocre. Nuestra selección no entregó todo lo que tenía que entregar. Cabo Verde ante Argentina nos dio clases de lo que es derramar sangre en el partido, que fue lo que Brasil no entregó», afirmó un frustrado hincha brasileño en declaraciones a EFE en Copacabana.
«Sabíamos que no sería fácil y quedamos con ese sentimiento de derrota porque nadie le gusta perder. Triste pero no vamos a desistir nunca», afirmó igualmente a EFE Jessica, una aficionada que asistió al partido en otra concentración de hinchas en Sao Paulo y que dijo ya haber comenzado a soñar con el título en el próximo Mundial.




