Tla eslovena leski corta el sueno dorado de la mexicana prisca awiti…post
FAMILIA POL TICA
Un pueblo avergonzado, es le n
que se agazapa para saltar
Octavio Paz
En un art culo que se public recientemente en Milenio, Agust n Basave hizo un clar simo planteamiento en relación con la personalidadad de algunos gobernantes que llegan al poder gracias a su esp ritu rijoso, el cual los condiciona para golpear a diestra y siniestra a sus enemigos (y a veces a sus amigos), con el prop sito de arribar a su objetivo, en ocasiones obsesivo.
Maquiavelo, desde su plataforma renacentista, hizo de El Pr ncipe un cat logo de consejos, los cuales, por primera vez se sistematizaron y se difundieron en letras de imprenta. Efectivamente, cuando un Principado (Estado) no es hereditario, debe conquistarse por la fuerza o por la democracia. Una vez que El Pr ncipe logra colocarse en la cima de la pir mide en la jerarqu a de mando, cuando lleg con base en sus pr cticas de pelea sistem tica, los resultados le fueron favorables, pero si contin a en la misma tendencia, una vez ungido gobernante, lo más probable es que logre avergonzar a su pueblo y perder por v a violenta lo que tanto trabajo le cost conquistar. Su sensibilidad y la sabidur a de sus asesores, lo deben inducir a un radical cambio en su estilo personal de actuar, en relación con el poder. Ahora, ya no tendr necesidad de golpear sino, por el contrario, deber valorar la conveniencia de atraer y sumar, para fortalecerse mediante alianzas concebidas bajo la invocación de la paz, la concordia y el di logo. El uso de la fuerza p blica queda ah como privilegio monop lico de las instituciones armadas y de los organismos policiales.
Desde luego, en tiempos muy recientes, el intelectual y periodista mexicano, Don Daniel Cos o Villegas, habl del Estilo personal de gobernar .
En este esquema, vino a mi memoria una tipolog a del hombre p blico, clasificación que puede estar vigente en diferentes tiempos y espacios:
político.- Persona que poRíoficio tiene una intervenci n directa o un cargo en la pol tica, el manejo de los asuntos p blicos y el gobierno. Este sustantivo es de alt sima extensi gica; lo mismo sirve para escribir un tratado de alta connotación acad mica, que para dirigirse a un p blico con la fr vola expresi n de hacer lo pol ticamente correcto.
Politicastro.- Despectivo: político inh bil, inculto, rastrero, mal intencionado, que act a, abiertamente, con fines y medios turbios… Obviamente, su personalidadad se refleja en las diferentes facetas de su gobierno. En caso de duda, consultar a Eduardo del R Rius quien cre a un singular personaje: Don Perpetuo del Rosal , sujeto de caricatura, reflejo de muchos políticos de su poca (hasta la fecha pululan algunos sobrevivientes de esa especie, casi en extinci n).
Politicista.- término acu ado por Juli n Mar as (intelectual espa ol, disc pulo de Ortega y Gasset) para referirse a quienes confunden, por ignorancia o pragmatismo, los conceptos de Estado y Partido. Es la expresi xima para ideologizar la acción de gobierno: no importa encontrar las mejores respuestas a los problemas sociales que pretenda resolver, sencillamente, es instrumento para que los gobernantes de este tipo puedan imponer sus propias formas de ver y afrontar la realidad, sin que el verdadero pueblo tenga posibilidad de apoyar ni de oponerse. El politicista es refinado, presume de culto e informado; cumple con lasínormas de etiqueta y con las exigencias sociales (va a misa, presume de su felicidad conyugal, padre ejemplar); diplom tico, simulador por excelencia. Su similitud ser a con el Tartufo, de Moliere.
Estadista (Hombre de Estado, Mujer de Estado).- Persona con gran saber y experiencia en los asuntos del poder. El concepto distingue entre todos los responsables de un pa s, a aqu llos que lo dirigen y controlan en forma eficiente, significativa.
El citado término tambi n puede designar a personalidadades pol ticas, aunque no se encarguen directamente de alguna función del Estado, pero reputados por su capacidad suficiente en caso de acceder al poder. Engloba o comprende asimismo a las personas que est n por encima de las divisiones partidarias. En conclusi n, estadista es la m xima expresi n de lo que debe ser el político ideal. En el mundo, son muy pocos los ejemplos de esta especie.
Me permito cerrar este espacio, con la transcripción de unos p rrafos de El Pr ncipe.
Los pr ncipes que suben al poder a trav s de sus propias habilidades y recursos (sus virtudes) en lugar de la suerte, pueden tener dificultades para llegar a la cima, pero una vez que llegan, est n muy seguros en su posición. Esto se debe a que aplastan a sus oponentes y se ganan el respeto de los demás; debido a que son fuertes y autosuficientes, tienen que hacer menos compromisos con sus aliados.Maquiavelo escribe que reformar un orden existente es una de las cosas más peligrosas y dif ciles que un pr ncipe puede hacer. Parte de la raz n, es que las personas son naturalmente resistentes al cambio y a la reforma. Aqu llos que se beneficiaron del antiguo orden, se resistir n al cambio ferozmente. En contraste, aqu llos que pueden beneficiarse, ser n menos feroces en su apoyo, porque el nuevo orden no es familiar y no est n seguros de que cumplir sus promesas. Además, es imposible para el pr ncipe satisfacer las expectativas de todos; inevitablemente, decepcionar a muchos de sus seguidores. Un pr ncipe debe tener los medios para forzar a sus partidarios a seguir apoy ndolo, incluso cuando stos comienzan a tener dudas, de lo contrario perder su poder. S lo los profetas armados, como Mois s, logran un cambio duradero. Maquiavelo afirma que Mois s mat a incontables miembros de su propio pueblo, para hacer cumplir su voluntad
CUANDO EL PUEBLO DESPIERTE publish

