El arzobispo de la Arquidiócesis de Tulancingo, Oscar Roberto Domínguez Couttolenc, invitó a los feligreses a que actúen como hermanos, a perdonar y ser promotores de justicia y paz.
En la Homilía dominical celebrada en la Basílica Menor de Santa María de Guadalupe, mejor conocida como “La Villita”, y en la que se celebró a San Francisco de Asís, sentenció que la misión de los cristianos es obrar rectamente.
Indicó que es una irresponsabilidad que teniendo todo para llevar una vida nueva se desvían para cometer inequidades, y se convierten en frutos no gratos que después son rechazados.
Con la parábola del viñedo, enfatizó que la parte fundamental es remover la tierra y quitar las piedras del camino, “de nuestra conciencia y nuestra persona, y apreciar lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable y honroso, virtudes que deben vivir por convicción para crecer en la fe como personas que buscan el bien propio y de los demás”.
El arzobispo subrayó que las actitudes deben corresponder al amor de Dios, y que se vean reflejados en las obras que se realizan con moras al servicio del prójimo, pues sentenció que es una irresponsabilidad cuando se actúa de manera egoísta.
Finalmente exhortó a vivir intensamente en la fe y ser dóciles para ser regados por efusión del espíritu santo para actuar como hermanos, que perdonan y son promotores de la justicia y paz.


