Miles de fieles y trabajadores se congregaron este viernes en el santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, para pedir y agradecer por «el pan y el trabajo» en la tradicional festividad del patrono. El evento estuvo marcado por el contexto de recesión económica y el incremento en las tasas de desocupación e informalidad en Argentina.
A la jornada acudió el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien criticó la política económica del gobierno del presidente Javier Milei al señalar que los salarios actuales no cubren las necesidades básicas. De forma paralela, centrales sindicales y movimientos sociales iniciaron una movilización desde el templo hacia la Plaza de Mayo bajo la consigna «paz, pan, tierra, techo y trabajo», denunciando el recorte en la asistencia social, la suspensión de suministros a comedores comunitarios y la pérdida sostenida de empleos formales en el país.



