Nuevamente, los campos de la comunidad de San Bartolomé Doxey, en el municipio de Tlaxcoapan se han pintado de colores. El cempasúchil, la manita de león y las demás flores que se cultivan para la temporada del Día Muertos convierten las parcelas en una gran alfombra, misma que se puede apreciar desde la carretera del Arco Norte.
Ahí, a pie de melga, se encuentran algunos floricultores, alistando todo para la venta, pero también, construyendo las catrinas monumentales que colocarán entre los campos para que los visitantes y clientes se puedan llevar un recuerdo fotográfico de su visita.
En las parcelas, además del tradicional cempasúchil y la manita de león, también se cultivan crisantemos, nube, molito o cempasúchil enano, besos y girasoles, variedades que estarán disponibles para quienes acudan a comprar las flores que adornarán las ofrendas, altares y tumbas durante las celebraciones de Día de Muertos.
Cabe destacar que, aunque el pasado fin de semana se llevó a cabo la Feria de las Flores, los productores esperan que sea a partir del próximo 25 de octubre cuando comience la venta fuerte de la temporada, por lo que hicieron un llamado a la población para que visite los campos y adquiera directamente sus productos por ramos, brazadas o por surco.
Calabazas y girasoles
Jorge Luis Vargas Hernández, agricultor dedicado al cultivo de flores y calabazas, señaló que, además de ofrecer sus cosechas, los campesinos disfrutan recibir a quienes llegan para conocer y admirar las parcelas que cada año se llenan de colores.
«Ojalá vengan a consumir todos los productos que aquí tenemos preparados para ustedes y, si no es así, también vengan y visítenos, porque nos encanta mucho ver a la gente admirar nuestros campos», expresó, desde su hogar en donde, orgulloso, muestra la producción de este año.
Flores y fotografías
Más adelante, sobre la misma carretera que conecta a Doxey con Teocalco, Diario Plaza Juárez pudo conversar con Cristóbal Vargas Fuentes, campesino que tiene cuatro años dedicado a la floricultura por cuenta propia.
El productor adelantó que a partir del 25 de octubre esperan colocar diversas catrinas monumentales entre las parcelas, con la intención de que los visitantes puedan tomarse fotografías mientras recorren los campos floridos.
De esta manera, los productores buscan que la belleza de sus campos no solamente atraiga visitantes, sino que también se traduzca en ventas que permitan recuperar el trabajo y la inversión realizados durante los meses de cultivo, bajo una consigna: «¡Que ningún floricultor se quede sin vender sus flores!».





