Organizaciones ciudadanas del área conurbada de Guadalajara realizaron el domingo el “Agua KK Fest” para exigir a las autoridades una alerta sanitaria por el agua que llega a sus casas con residuos fecales y metales pesados como el plomo, mercurio y aluminio.
Con piñatas, disfraces y carteles en forma de heces, un millar de personas tomaron la plaza pública más importante de la ciudad para exigir que se corten las fuentes contaminantes y se genere un plan de emergencia para atender a las al menos 100 colonias que reciben agua turbia, con mal olor y sin procesos de tratamiento.
«Exigimos el reconocimiento de las afectaciones de salud y la declaración inmediata de las alertas sanitarias. ¡Queremos agua limpia y salud ya!», exclamó María González Valencia, una de las integrantes del comité.



