La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó el martes que siguen abiertas las investigaciones sobre posibles responsabilidades de antiguos altos funcionarios por los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos en 2014, uno de los casos emblemáticos de la crisis de violencia en el país, y aseguró que “nada está descartado”, aunque cualquier imputación deberá sustentarse en pruebas.
“Nada está descartado. O sea, si siguen las investigaciones, pero como siempre decimos, tiene que haber pruebas”, señaló la mandataria durante su conferencia de prensa matutina, al ser cuestionada sobre si las pesquisas podrían alcanzar a otros altos funcionarios del Gobierno del ex presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018).
La gobernante mexicana puso como ejemplo al exprocurador general Jesús Murillo Karam, actualmente procesado por su actuación en las investigaciones de la desaparición de los normalistas y por la construcción de la llamada “verdad histórica”, la versión presentada durante el Gobierno de Peña Nieto sobre lo ocurrido con los jóvenes.
“Murillo Karam fue detenido porque era evidente que había fabricado la verdad histórica, igual que otros funcionarios que están detenidos por esa causa”, afirmó.


