El gobierno de Hidalgo ha activado sus protocolos de prevención y respuesta ante fenómenos hidrometeorológicos, de cara al inicio de la temporada de huracanes y ciclones en México. Román Bernal Díaz, subsecretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos, señaló que el objetivo es reducir los riesgos para la población.
El subsecretario indicó que las condiciones climáticas esperadas para la entidad serán variables, influenciadas por factores meteorológicos que podrían provocar lluvias intensas en lapsos cortos, alternadas con periodos de sequía.
Según proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), se anticipa una alta probabilidad de que el fenómeno de “El Niño” eleve la temperatura del Pacífico ecuatorial en un 2 por ciento entre mayo y julio. Este cambio modificaría los patrones de lluvia, favoreciendo condiciones de mayor humedad, pero también periodos de estiaje.
«Se prevé la presencia de lluvias en periodos cortos, pero con gran intensidad. Durante la temporada de lluvias —mayo y junio— se registrarán precipitaciones, las cuales se intensificarán en septiembre y octubre. Entre junio y septiembre habrá presencia de lluvias ligeras y poco constantes; no obstante, la sequía seguirá presente en el país», detalló.
Para 2026, se estima la formación de entre nueve y 10 tormentas tropicales en el océano Pacífico, así como entre 18 y 21 huracanes en el Pacífico y de 10 a 11 en el Atlántico. Este panorama mantiene en alerta a las autoridades estatales.
Bernal Díaz mencionó que más del 80 por ciento del territorio hidalguense tiene algún grado de vulnerabilidad ante lluvias intensas. Por ello, se ha reforzado la estrategia preventiva del gobierno estatal, que incluye la protección de más de 2 mil 500 localidades consideradas en riesgo.
En este contexto, se refirió a la activación del Comité de Emergencia, que se declaró en sesión permanente desde la vaguada monzónica de 2025. «Actualmente, nos encontramos en la atención de la contingencia y en el proceso de reconstrucción, y también los alertamientos para la nueva temporada de lluvias», precisó.
El titular de Protección Civil destacó la colaboración con los gobiernos federal y municipales para manejar las afectaciones anteriores y reforzar la preparación ante futuros eventos climáticos. Esto incluye capacitaciones, monitoreo de afluentes y la habilitación de albergues temporales.
Aunque las lluvias son beneficiosas para sectores como el agrícola y han permitido que las presas mantengan niveles superiores al 90 por ciento, persisten riesgos asociados a las altas temperaturas, especialmente en zonas con riesgo de incendios forestales.
«Al momento se han atendido 340 incendios. En el estado de Hidalgo, durante el primer trimestre, nos ubicamos entre las entidades con mayor incidencia de incendios, tanto forestales como de pastizal», afirmó.
Finalmente, se hizo un llamado a la población a mantenerse informada y seguir las indicaciones de Protección Civil durante la próxima temporada de lluvias.




