La exposici s completa sobre la vida y obra de Gabriel Garc rquez ser inaugurada este mi rcoles en la Biblioteca Nacional de Colombia, para redescubrir el legado del nobel de literatura de 1982 y su impacto en las letras y el pensamiento mundial.
La muestra, que lleva por t tulo ‘Todo se sabe: el cuento de la creación de Gabo’, está compuesta por cerca de 450 objetos entre manuscritos de cuentos, novelas y art culos, cartas personales, dibujos de la infancia y adolescencia, pasaportes, libros, revistas, peri dicos, fotos, videos, canciones, trajes, carteles, mapas, cuadros y m quinas de escribir, entre otros.
La mayor parte de los objetos proceden del archivo personal del escritor, adquirido por el Harry Ransom Center de la Universidad de Texas en Austin (EE.UU.), pero tambi n habRíobjetos del acervo de la Biblioteca Nacional y de colecciones de instituciones colombianas y del exterior.
«El eje tem tico de la exposición es muy claro: explicar a los visitantes c mo Gabriel Garc rquez se ha convertido en un escritor global», dijo en una entrevista con EFE el historiador y soci logo espa lvaro Santaña Acu a, curador de la exposición.
De los or genes a la universalidad
La muestra, que estar hasta el 02 de agosto, consta de siete secciones que abarcan la trayectoria vital, intelectual y pol tica del escritor nacido en Aracataca (Magdalena), el 6 de marzo de 1927, y fallecido en Ciudad de M xico, el 17 de abril de 2014, a los 87 a os de edad.
La primera sección, denominada ‘Or genes’, recoge la historia de sus primeros a os en la casa de sus abuelos en Aracataca «que moldearon su vocación literaria», así como sus estudios de bachillerato en Zipaquir , donde «ley con voracidad» a autores como Julio Verne, Alejandro Dumas, Mark Twain, Rub n DaRío y Miguel de Cervantes.
La segunda parte, ‘Una novela llamada Colombia’, explora los a os de sus primeros cuentos; la violencia de ‘El Bogotazo’, tras el asesinato del caudillo liberal Jorge Eli cer Gait n, el 09 de abril de 1948; sus inicios como periodista; su amistad en Barranquilla con escritores y artistas del caribe y la lectura de otros autores anglosajones.
«Explicar eso implicaba traer a Colombia por primera vez obras de arte, archivos, manuscritos que nunca se hab an visto aqu y que nos ayudan a entender c mo Gabo en realidad estaba en di logo con escritores de su tiempo que le marcaron mucho, como William Faulkner, como Virginia Woolf, como James Joyce, Ernest Hemingway, Jorge Luis Borges y el propio Julio Cort zar», agreg Santaña.
En ‘Hacia el mundo’, la tercer sección, se aborda su partida a Europa en 1955, sus a os en Par s, donde escribi ‘El coronel no tiene quien le escriba’, su regreso a Am rica Latina y el matrimonio con Mercedes Barcha, así como sus primeros a os en Ciudad de M xico.
La consagraci n
La sección cuatro, ‘Escribir la soledad’, está centrada en ‘Cien a os de soledad’, novela publicada por primera vez en 1967 en Buenos Aires y que lo catapult al xito literario.
«Sobre ‘Cien a os de soledad’ lo tenemos pr cticamente todo, porque el coraz n de la muestra es ‘Cien a os de soledad’. La sala principal, la n mero cuatro, está dedicada al proceso de creación y de producción y publicación de la novela», explic Santana, investigador del Harry Ransom Center.
‘La carpinter a de Gabo’ es la sección cinco, que aborda la creación de otras obras como ‘El oto o del patriarca’, ‘Cr nica de una muerte anunciada’, ‘El amor en los tiempos del c lera’ y ‘El general en su laberinto’, proceso que consideraba un trabajo de carpinter a, como lo dijo en una entrevista en 1981 a The Paris Review.
Luego está ‘Un escritor comprometido’, sexta unidad dedicada a su participación en diversos asuntos políticos y culturales; su amistad con l deres como Fidel Castro, Bill Clinton, Mijail Gorbachov o Francois Mitterrand; el regreso al periodismo en Colombia, su pasi n por el cine y la creación en Cartagena de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericaño que luego se transform en la Fundación Gabo.
Cierra la exposición la sección siete, ‘El escritor global’, sobre su consagración al recibir el Nobel, donde pronunci su famoso discurso de aceptación, ‘La soledad de Am rica Latina’.
En este apartado se incluyen mensajes de felicitación recibidos de todo el mundo, desde presidentes hasta amas de casa, artistas, sindicatos e incluso niños de la calle de Cali que a duras penas sab an leer y escribir.
«Nosotros los muchachos de la calle sabemos que el Premio Nobel es una cosa muy importante y como telo as (sic) ganado, queremos que sepas estamos muy contentos y en nuestra casa estamos de fiesta. El 31 de octubre día del niño aremos (sic) una carrosa (sic) que representa a sien (sic) a os de soledad», se lee en una carta manuscrita de 1982.
F Garc rquez llega a Bogot en la mayor exposición sobre su vida publish


