» ramos 200 y est bamos a la de Dios y a la de nosotros , confiesa este viernes a EFE el venezolaño Pedro Pagola sobre su traves a por la selva de Dari n para arribar a M xico y despu s Estados Unidos, cuya historia es uno de los testimonios que recoge la serie documental Fugitivos , dirigida por su compatriota Jos Luis Beneyto.
En 2019, Pedro Pagola hizo por primera vez su maleta para emigrar como cualquieRíotro a Ecuador, cuando las manifestaciones en Venezuela contra el gobierno de Nicol s Maduro estaban al rojo vivo debido a la crisis presidencial.
comenz mi traves a, aprend muchas cosas y conoc muchas personas , relata para encontrarse con sus recuerdos en las puertas del Dari n, la frontera natural entre Colombia y Panam que tan solo el a o pasado provoc la muerte de al menos 55 personas que intentaban llegar a Norteam rica, seg n las autoridades paname as.Fugitivos , disponible en el canal de Creatures, nace para narrar estas verdades, argumenta Beneyto en la presentación de esta primera temporada en la capital mexicaña.Porque hay una necesidad del venezolaño de contar nuestras historias. Los medios de comunicación y los políticos han sido maleables, se han manejado de acuerdo a sus intereses y sentimos que no se ha contado la verdad , asegura.Cruzar las aguas y la violenta tierra del Dari n
Esta verdad tambi n vive en las entra as de Dari n, donde hay muchas rutas para cruzar, aunque Pedro y el grupo de los 200 , como l le llama a esa familia temporal conformada por j venes, niños, adultos mayores y mujeres, entraron en lancha hacia Capurgan (costa del Caribe colombiano).
Subimos las primeras tres lomas, y cuando llegamos entre la divisi n de Colombia y Panam los gu asínos dijeron que era de bajada y ya ah no tendr amos gu as, ah est bamos a la de Dios , afirma.Al bajar, contin empiezas a ver la realidad , escuchas historias de a quienes han robado, ni as que han violado, mujeres que han abusado y tocado , y es que, seg n estimaciones de M dicos Sin Fronteras, en el Tap n del Dari n ocurre un acto de violencia sexual cada tres horas y media.
Una vida en M xico
Las primeras grandes oleadas migratorias entre M xico y Venezuela se remontan a 2003, con el paro petrolero, detalla la guionista venezolaña Claudia Lepage.
Se par la industria petrolera y todos los sectores, entonces ese a o fue una estampida , apostilla.Pagola pertenece a una migraci s reciente, la que cruza el Río Suchiate, que divide Guatemala y M xico, un pa s donde actualmente los venezolanos son cerca de una cuarta parte de la migración irregular.
Cuando llegamos ah xico), es como cuando niño llegas a la escuela por primera vez, quieres saber todo, preguntas y preguntas y nadie te da respuesta , dice, al recordar a sus hermanas que residen en Estados Unidos, pues fueron ellas las que le explicaron c mo migrar, y ahora n con el suspenso de que las embarquen .Ante la revocación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para migrantes de Venezuela, Hait , Cuba y Nicaragua del gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, Pedro reconoce que todo se retrasando y que se est deportando a la gente.
Sin embargo, admite que no hay de otra y que l y algunos otros venezolanos se quedar n en M xico hasta que se les d la oportunidad de hacer su vida .
Veo más factible quedarme aqu en M xico que regresar a Venezuela, si se me da la oportunidad de arreglar mis papeles ac la tomar a para poder tener mejor ingreso , sostiene.En un sentimiento mutuo hacia su pa s Pedro Pagola y Jos Luis Beneyto coinciden en el anhelo de volver a casa, una donde la democracia, la armon a y la paz coexistan .
[ Fugitivos , la serie que documenta las traves as migratorias de venezolanos a M xico publish

