Un grafiti del artista Alberto León en el centro de Barcelona, reivindica la paz frente a las políticas migratorias de Donald Trump. La pieza, que se ha vuelto viral en redes sociales, muestra a Bad Bunny de blanco, como en su espectáculo del Super Bowl, cogido de la mano de Liam Conejo Ramos, un niño de 5 años detenido por la policía migratoria (ICE). Trump, vestido de negro, observa contrariado, en contraste con el simbolismo de paz (palomas blancas) que rodea al cantante y al niño. Bad Bunny sostiene un balón con el lema «Together we are America» («Juntos somos América»).
Alberto León explicó que buscó llevar a la calle el mensaje de Bad Bunny: «lo único más poderoso que el miedo es el amor». Su intención es que la obra sirva como un símbolo de paz y destaque el mensaje de que «América» es todo el continente, no solo Estados Unidos. La imagen del niño, mirando con admiración a Bad Bunny, está pensada para inspirar a los escolares de la zona.



