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domingo, febrero 22, 2026

Ucaptan senal extrema de una galaxia cercana que podria explicar el …

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Hace 70 a os, Disneylandíabri sus puertas en Anaheim (California) con la ambición de convertir sus historias animadas en una experiencia real. Lo que entonces parec a un experimento costoso y sin precedentes termin por cambiar el rumbo del entretenimiento global.

La apuesta consolidía California como una tierra de sue os y sent las bases de un modelo multiplataforma que todavía se replica.

En 1955, mientras el empresario y animador estadounidense Walt Disney expandía al plaño terrenal el mundo de sus pel culas, que para entonces ya contaban con personajes como Mickey Mouse, Pinocho, Dumbo o Bambi, el empresario Ray Kroc se hab a aliado con los hermanos Richard y Maurice McDonald para abrir la primera franquicia de la cadena de comida r pida de McDonald’s.

En el mbito urbaño se estaba gestando el sistema de autopistas estatales de EE.UU. que ayudar a a convertir al autom vil en parte esencial de la identidad estadounidense, y musicalmente el rock and roll de Chuck Berry y Elvis Presley empezaba a marcar el pulso de una nueva cultura juvenil, cada vez más visible y protag nica.

«Disneyland fue una de las cosas que más contribuy a la modernidad de California como una especie de pa s de los sue os», cuenta Robert Thompson, fundador del Centro Bleier de Televisi n y Cultura Popular de la Universidad de Siracusa, en una entrevista con EFE.

«Hollywood ya hab a establecido la imagen de California en la mente de la gente, teníamos el letrero de Hollywood, las estrellas de cine, el Teatro Chino y el Paseo de la Fama, y Disneylandia a otra dimensi n a todo eso», agrega el especialista.

Lo que comenz como una solución urgente de financiamiento para un proyecto ambicioso y car simo, termin convirti ndose en una alianza pionera entre televisi n y entretenimiento.

Walt Disney necesitaba capital para construir Disneyland, un parque tem tico sin precedentes que ya hab a sobrepasado su presupuesto inicial, por lo que recurri a la cadena ABC, que acept invertir en el proyecto a cambio de los derechos exclusivos para emitir un programa semanal con contenido del estudio.

Un «negocio perfecto» y la f rmula de la eternidad

As , un a o antes de que el parque abriera sus puertas, naci el programa ‘Walt Disney’s Disneyland’, que no solo sirvi como plataforma promocional, sino que convirti a la televisi n, a n incipiente, en una poderosa herramienta de marketing.

El 17 de julio de 1955 el parque tem tico finalmente abri sus puertas. Su inauguración, transmitida en vivo por televisi n y presentada por Ronald Reagan, marc el inicio de una estrategia de sinergia multiplataforma que definir a el futuro de la compa a.

«Era un modelo de negocio perfecto», asegura Thompson, ya que mientras las pel culas terminaban su tiempo en cartelera «este parque de atracciones era una forma de hacer a los personajes capaces de vivir perpetuamente en el espacio tridimensional y generar muchos ingresos a medida que vendía entradas», cuenta.

‘Walt Disney Disneyland’ termin su emisi n en 1958, pero el legado de la marca continu creciendo. En 1971, Walt Disney Worldíabri sus puertas en Orlando (Florida) convirti ndose en el complejo de parques tem ticos más grande y visitado del mundo.

Esta expansi n no solo reforz el modelo multiplataforma de Disney, sino que tambi n ampli su influencia cultural más all de California, consolidando a s su lugar en la identidad del entretenimiento global.

Donde habita la nostalgia

Aunque Disneyland se pens originalmente como un espacio para niños, «ahora los fans más entusiastas de Disney son adultos», considera Thompson, quien cree que la nostalgia atrae a miles de ellos a los parques, a los resorts o a las convenciones del gigante del entretenimiento. «Quieren revivir esa parte de su vida», a ade.

Ese componente emocional explica tambi n la resistencia a renovar ciertasí reas del parque, con atracciones que se mantienen desde su apertura como la de ‘Autopia’ o ‘Peter Pan’s Flight’.

«Para muchos, quitar las tazas giratorias o ‘It’s a Small World’ ser a casi una herej a», afirma.

Pero más all de la magia, Disneyland tambi n es sin nimo de estatus y una cuesti n de lujo.

«Es una experiencia para los que pueden pagarla», señala el especialista, y destaca el «sistema de clases» que divide al parque entre los que pagan por saltar filas y los que no.

Disney consolid un modelo que hoy Netflix, Universal o incluso las redes sociales tratan de replicar: un ecosistema narrativo donde las historias se extienden más all de la pantalla.

H Disneyland cumple 70 a os como el parque que transform el ocio global publish

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