En Cuautepec huele a gasolina, los mantos fre ticos han comenzado a contaminarse pero ya no se puede decir nada por el temor que ha crecido y ha florecido en el regazo de la impunidad. Y el actuar de las autoridades está limitado a asegurar veh culos que no tienen tripulantes, a recuperar miles de litros de combustible sin que se puedan detener los piquetes que cada día surgen en los ductos.
Ojal el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) pueda detener la violencia y delincuencia que existe en este municipio de la entidad, ojal los partidos políticos que hoy se est n disputando la presidencia municipal puedan acabar con el huachicol y presentar a los delincuentes o al menos decirles no cometan actos de violencia ni de hurto nunca m o para qu era ese pacto de civilidad en el que las autoridades, más que actores, fueron testigos como esos de boda.
Ning n perfil grande ha ca do en Cuautepec, tan es así que a pesar del pu ado de presuntos delincuentes que se han detenido en los ltimos 10 a os, las operaciones contin an en la zona, los detenidos son sustituidos poRíotros, los autom viles, la mayor a de las veces robados, no representan una p rdida para los delincuentes, más tardan en perder una camioneta que en robar un par más.
El simple hecho de que se vaya a brindar toda la seguridad estatal para Cuautepec, pone en un dilema al gobierno y a sus entes, si no existe el crimen organizado para qu tanta seguridad, y si el estado está en paz porqu se permiti que un proceso electoral que debi realizarse en paz y tranquilidad se convirti en una elección extraordinaria.
Poco a poco la incongruencia va dejando que la verdad salga a la luz, y como en su momento lo dijo el ahora l der moral de la izquierda mexicana, Andr s Manuel L pez Obrador, todavía falta que a todos los funcionarios p blicos de hoy y los de la administración pasada, los juzgue la historia.
Y así como las porquer as de obras que entreg en su momento Omar Fayad cuyo gobierno tambi n neg la creciente delincuencia en la entidad, así tambi n saldr a la luz lasínegligencias que se cometan en Cuautepec y en cada rinc n de la entidad, porque mientras por un lado señalan que todo está bien, los ciudadanos de pie, son v ctimas de la delincuencia, son ellos los que constatan que en el discurso hay mentiras, son ellos los que conocen, saben y ubican perfectamente a los delincuentes, son los mismos que callan porque saben que cuando denuncian se ponen una soga al cuello, una soga de muerte con recubrimiento de impunidad.
El que se tenga un proceso electoral, aunque sea limpio y pulcro, al final en la decisi n del pueblo estar la sombra del huachicol, de la delincuencia, del fracaso de todos los gobiernos y lamentablemente no hay un s lo candidato o candidata en la que los cuautepequenses conf en para estar mejor, la pr xima elección como muchas otras en otros municipios y lugares, servir solo para elegir al menos peor, pero no por ello esta opción ser la mejor.
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