Por: Catalina Hermosillo Durán
En Tolcayuca, en la iglesia de San Juan Bautista ubicada en el barrio de Santo Tomás, la oración abre el diálogo con Dios, es un lugar apacible, perfecto en su silencio con sus grandes muros que datan del siglo XVI, invita además a tener un descanso del ajetreo diario de la vida.
Saliendo de la iglesia, en el centro mismo de este municipio la mayoría de los comercios ofrecen artículos de piel, las calles huelen a piel genuina convertida en chamarras, botas, cinturones. Pero además Tolcayuca invita a saborear barbacoa, la birria y tortas calientitas, bien hechas con rebanadas de jamón con sus chiles en vinagre, jitomate, cebolla. Al llevarla a la boca ésta tiene que estar bien abierta, pues la torta es gorda. Por cierto la torta de jamón es de las más sencillas porque hay 49 variedades a escoger.
De forma por demás servicial y amable el propietario de Tortas Inés, el señor José Inés Martínez Sánchez, asegura en éste su pueblo, se inventaron las tortas, según historias que ha escuchado durante 29 años, tiempo que tiene su puesto; y para recordar tal acontecimiento, el primero de mayo de cada año en su local – ubicado en la Plaza Centro- se regalan tortas.
Y mientras saboreas la torta, de la iglesia se escapan notas musicales para recordar que viene Semana Santa; y entonces es tiempo de disfrutar de los sentidos, la vista, el oído y el gusto, para poder disfrutar de una torta, un alimento sencillo, que tiene acta de nacimiento en Tolcayuca.





