Desde hace algunos a
os, le hemos mencionado a usted, lector, lectora, que todo puede ocurrir en la pol
tica nacional y mundial. Ser
mejor prepararse siempre para lo peor, porque no hay l
gica de ning
n tipo en esos menesteres, y mucho menos una visi
n humana, un uso del poder en beneficio del ser humano.
No es as
, tal vez incluso nunca o muy pocas veces lo ha sido.
Cuando muchos pensaron que el Poder Judicial en M
xico, no desembocar
a, bajo ninguna circunstancia, en un proceso de destrucción con t
mbola y sorteo incluido, sucedi
.
Cuando nos burl
bamos por la nominación de un personaje siniestro y pat
tico como Donald Trump para repetir en la presidencia de Estados Unidos de Norteam
rica, sucedi
.
Y es por ello que no debe sorprendernos que el hoy jefe de la nación gringa, haya iniciado una deportación masiva de mexicanos que laboran en ese pa
s, y mucho menos que haya cumplido con la imposición de impuestos del 25 por ciento a productos importados de M
xico.
Le explico. Si usted vendía un juego de s
banas a 500 pesos a comercios del vecino pa
s, ahora tendr
que pagar por arancel o impuesto del 25%. Y aunque el comprador final pague los 500 pesos, el gobierno estadunidense le cobrar
125 pesos por este gravamen tipo represalia.
El hecho, sin embargo, es que con todo y que aqu
el pueblo, dicen, es el que manda en nuestro pa
s, la cruda realidad es que poco o nada se puede hace ante esta acción, y entrar en una guerra arancelaria, colocar
a al pa
s en una situación cr
tica.
Se trata de la acción de un mandatario que busca reinstalar el carácter de imperio a su nación, pero fundamentalmente asegurar el visto bueno de quienes lo llevaron al poder, y que simpatizan de manera absoluta con una visi
n fascista del mundo, en la que ya tienen a nuestro pa
s fundamentalmente, como responsable de su ca
da interna, con un alt
simo porcentaje de personas enganchadas a las drogas, ante la absoluta victoria del perfil mercantil abusivo en todas sus
reas.
La enfermedad que padece la sociedad norteamericaña es por dentro, con una derrota espiritual que solo encuentra salida en el uso masivo de drogas, que ha generado el mercado más grande del mundo y el n
mero más grande de consumidores.
Trump lo sabe, y lejos de plantearse la necesidad de buscar soluciones a la ca
da del alma norteamericana, ha decidido castigar y aniquilar al mensajero, en este caso a quienes llevan los estupefacientes, pero no a los delincuentes de lujosos despachos y mansiones en La Florida, que manejan el mercado de drogas en suelo estadunidense.
Estados Unidos de Norteam
rica es una sociedad enferma, y lo que hoy vemos es, con mucha seguridad, un
ltimo golpe sobre el estrado de un gigante moribundo.
Sin embargo, el hecho, es que vienen momentos complicados para nuestra nación, en los que no podemos enfrentar de t
a t
al imperio en decadencia, y tal vez solo podamos recurrir a la estrategia de La Generala, interpretada por Mar
a Feliz, a la que sus soldados le dicen:
Mi generala, ya no tenemos balas y los federales van ganando!
. La respuesta es
nica y para la posteridad:
Y qu
sino hay balas, pues vayan y aunque se at
quenlos a mentadas de madre!
.


