La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció el miércoles que enviará al Congreso una iniciativa de reforma constitucional para establecer límites a las pensiones de exfuncionarios de alto nivel, con el objetivo de reducir «privilegios» y destinar recursos a programas sociales.
«Es un párrafo en el (artículo) 127 constitucional que tiene que ver con pensiones y privilegios. Es decir, exfuncionarios de altos mandos en la actualidad están recibiendo pensiones onerosas, a partir de la aprobación de la reforma recibirán la mitad del ingreso del titular o la titular del ejecutivo federal», explicó la mandataria durante su conferencia de prensa matutina.
La gobernante mexicana detalló que algunos exservidores públicos perciben montos elevados desde hace años.
«Aquí cuando que estamos diciendo es que exfuncionarios de altos mandos que hoy reciben (mensualmente) un millón de pesos o 300 mil pesos y que lo han recibido ya por bastantes años”, apuntó.
Sheinbaum sostuvo que el ajuste no afectaría derechos laborales de base, pues respetaría las pensiones de trabajadores con contrato colectivo.
La presidenta estimó que la medida generaría ahorros de hasta cinco millones de pesos para el gasto social pues esos recursos «se van a ir a programas de bienestar».





