En los pasos desnivel de la alcaldía Benito Juárez, en el sur de la Ciudad de México, los comerciantes denunciaron que llevan varios meses conviviendo con el «temor» de que las autoridades los desalojen de sus negocios para realizar una remodelación de cara al Mundial de Fútbol de este año, lo que supondría acabar con su «fuente de trabajo».
Los llamados pasos desnivel son pequeños caminos subterráneos que permiten cruzar de lado a lado de grandes avenidas y suelen estar ocupados por pequeños locales comerciales.
Ahora, según denuncian los comerciantes, las autoridades de la capital mexicana quieren que desalojen sus puestos para poder renovar más de diez pasos con la «excusa» del Mundial, circunstancia que ha hecho que se movilicen.
En el estrecho paso número 37, ubicado bajo la transitada Calzada de Tlalpan, Juana Guerra explica que en su pequeño puesto de dulces y refresco lleva más de 25 años y es su fuente de trabajo: «Aquí he sostenido a mis hijos».
«¿A dónde nos vamos a ir? Ya ahorita, a mi edad, ya nadie nos da trabajo. Ya a mi edad, ¿dónde volver a poner otro negocio? Ya no son las mismas fuerzas que cuando empezamos», se lamenta por su parte José Luis Guerra, quien lleva 35 años vendiendo y arreglando relojes.
Para él sería «muy difícil» subsistir sin su negocio, gracias al cual «sobrevive» y se «mantiene» toda su familia.
Por ello, los comerciantes afectados tratan de unirse contra la «gran mentira» que en su opinión incurren las autoridades al asegurar que los pasos están muy descuidados, algo que niegan tajantemente.
«Vienen a quitarnos lo poco que tenemos»
Ante esta reivindicación, además, responsabilizan a las autoridades por su falta de apoyo, acusándolas de «quitarnos lo poco que tenemos», dijo Elena Botello, dueña de la Floristería Marisol, quien lleva en este paso desnivel más de 40 años.





