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domingo, febrero 22, 2026

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RETRATOS HABLADOS

Dejar a un lado esta largu sima monoton a del ejercicio prof tico que todos padecemos en estas lides raras, pero divertidas, de intentar a veces reflexionar en torno al fen meno político, y otras, muchas, crear nuestros propios escenarios, incluso con aliasí de los personajes de este tinglado, parece saño en estos tiempos de verdaderos demonios en el horizonte internacional.

Pero dec a que mejor dejamos el espacio a un poeta, un buen poeta, y mejor recordar que en estos asuntos todo es subjetivo, así que sostengo: un excelente poeta, siempre admirado por mi hermaño Adalberto: Le n Felipe Camino, cuya estatua vela las tardes del Bosque de Chapultepec. 

De su obra: El payaso de las bofetadas y el pescador de ca , de El poeta prometeico :

LAS REVOLUCIONES SE HACEN Y SE SEGUIR N HACIENDO EN LA HISTORIA contra todos los tramposos: no s lo contra el capitalista, el se orito y el mercader, como quieren algunos, sino contra el historiador tramposo, contra el arzobispo tramposo, contra el sabio tramposo, contra el poeta tramposo y contra el l der tramposo tambi n. Las revoluciones se hacen para restaurar la justicia y para colocar a cada hombre en su lugar. No se hacen tan s lo para resolver un problema de desigualdad econ mica y social, sino para resolver el gran problema del hombre. Y no se hacen solamente contra las dictaduras humanas, sino contra la dictadura de las estrellas tambi n. 

Estrellas, estrellas dictadorasínos gobiernan. 

Las revoluciones se hacen contra el silencio de los dioses y los designios implacables de los hados sobre todo. 

Y no las hacen las masasíni los tiranos. Las hace el hombre. No un hombre singular, sino el hombre. El genio po tico y prometeico que está en potencia, dormido en todos los seres humanos y que tiene que despertar el gran l der, no el gran demagogo. El gran demagogo es el que habla al hombre de felicidad, y despierta en l el ego smo y la concupiscencia; el gran l der es el que habla de sacrificios y despierta en l el hero smo. 

La gran curva revolucionaria del mundo la han trazado los grandes poetas, y está indeleble, cubriendo los cielos, siguiendo la curva del sol, desde un horizonte a otro horizonte. Debajo de ella quedan las peque as revoluciones epis dicas y pol ticas de la Historia. Hay la grande y eterna revolución y las peque as revoluciones. Y toda revolución, por peque a que sea, ha de mirar hacia arriba y prender su ideal político y pasajero, del gran ideal indeleble y eterno del hombre. No se puede hacer ninguna revolución mirando a la tierra solamente. Si luchamos por el pan nada más, s lo habr guerras y rapi a. Y la Historia no ser s que un eterno tate t de ah para que me ponga yo . 

ana el mundo le gobernar n los poetas. Y con esto no vengo a sentar preferencias de clase ni de oficio, sino a decir que ma ana a todos los hombres les mover en la Historia el genio po tico prometeico que ahora llevan dormido. 

Pero es el genio po tico-prometeico del hombre? 

mo es un poeta? 

A qu poetas me refiero yo? 

Antes de seguir adelante quiero definir, precisar bien a qu poetas me refiero.

Tengo que repetir unas palabras que ya he dicho otra vez. 

Importa repetir. 

Porque hay que aprender nuevas definiciones. 

Los antiguos preceptores nos hab an enga ado. 

Los viejos preceptistas ret ricos hab an definido mal. 

El genio po tico-prometeico es aquella fuerza humaña y esencial que en los momentos fervorosos de la Historia puede levantar al hombre r pidamente 

de lo domástico a lo pico, 

de lo contingente a lo esencial, 

de lo euclidiaño a lo mástico, 

de lo s rdido a lo limpiamente tico. 

Tiene esta virtud en la hora de las grandes revoluciones humanas. De ordinario es una fuerza general, latente, pero aun dormida va ganando a los hombres y a los pueblos para las grandes met foras, para los grandes trasbordos de la Historia. Suele existir como un s mbolo y es com nmente la conciencia de un grupo de hombres personificada en un h roe imaginario, nacional o universal. 

El poeta no es aquel que juega habilidosamente con las peque as met foras verbales, sino aquel a quien su genio prometeico despierto le lleva a originar las grandes met foras: sociales, humanas, hist ricas, siderales.

Mil gracias, hasta ma ana.

Correo: jeperalta@plazajuarez.mx

X: @JavierEPeralta

» Mejor leamos a Le n Felipe Camino publish

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